Aug
5
2009
Hay un mundo allá afuera
Author: Azael CruzMi pasado trabajo era demasiado demandante y absorbente para mí. Siendo yo director de una preparatoria y además director de las carreras profesionales de una universidad privada mis momentos de descanso se contabilizaban mas bien en segundos que en minutos. Y mi mente nunca descansaba… camino al trabajo no podía evitar pensar en el trabajo, mientras comía pensaba en el trabajo, cuando llegaba a casa trabajaba, cuando me bañaba pensaba en mis pendientes del trabajo y hasta dormido soñaba que trabajaba. La esclavitud psicológica era grande. Sin embargo esa no fue la razón de que abandonara ese trabajo aunque ahora que lo veo en perspectiva era razón suficiente para hacerlo.
Yo sé que muchos de ustedes tienen trabajos también muy demandantes y absorbentes como un buen papel higiénico y por eso hoy quiero recordarles algo: Hay un mundo allá afuera. Un mundo maravilloso pero que sufre y está sediento. Sediento de Dios, de esperanza, de tí. El trabajo nos santifica pero la laboriosidad nos esclaviza. No seamos esclavos y dejemos tiempo cada día para recordar y agradecer que estamos vivos.
Hay una canción interpretada Jesús y Myriam (si, los de las misiones en el Ranchito) que cada noche que salía abatido de aquel trabajo me hacía llorar y recordar que no todo es el trabajo. Incluyo esa canción en el podcast del día de hoy, se llama “Todo por tí”.
Bendiciones
Tags: jesús y myriam, trabajo
August 5th, 2009 at 10:49
…Y siempre (no nada más de vez en cuando) hay que tener la capacidad de bajarse de la montaña rusa del trabajo para disfrutar la vida. Tarea díficil en una ciudad como ésta, donde todo te invita a pisar el acelerador.
A mí me pasa mucho eso de estar en el trauma de la chamba, pero tengo buenas noticias. Ese “mucho” es “masomenos” comparado con el “mucho” de años atrás. ¿Que hice para bajar el ritmo? No sé, simplemente he tenido la enorme fortuna de toparme con una amiga musulmana y contigo, un excelente amigo católico. Ambos, con sus palabras y sobre todo con sus acciones, me han ayudado a ver que lo importante está dentro de nosotros y que la lucha diaria es encontrar un equilibrio para no dejarse llevar por las cosas frívolas y perecederas.
Gracias (una y mil veces más) por hacer el jardín interior. Que Dios te llene de bendiciones.
Abrazos triples para la familia.
M.-
August 6th, 2009 at 11:04
Gracias Montse. Gracias a ti