Posts Tagged ‘Virgen María’

Reina de los desterrados

Author: Azael Cruz

Reina de los desterrados

¡Oh Reina de mi destierro!

Inefable dulzura de mi amargo sueño,

Antorcha portadora del fuego que me consume en vida,

Incienso de mis plegarias que se eleva al Cielo

y al Cielo que en ternuras con fiero celo cuidas,

el Cielo de mi alma que embelleces con esmero,

para recibir en ella cual si fuera cuna

al Niño que da vida a mi vida de destierro.  Amén

Esta es una oración que compuse hace años para rezarla antes de pasar a comulgar en misa, en donde solicito a nuestra Madre prepare mi alma para recibir a Jesús sacramentado.


En tu regazo

Author: Azael Cruz

en tu regazo

Nunca he mencionado en este blog que hay una parte importantísima de mi espiritualidad y que fue gracias a esto que comencé a ver las cosas diferentes. Fui miembro activo de la Legión de María por más de 10 años y fue bajo esta espiritualidad que yo conocí a Cristo y fue esta espiritualidad la que me movió a amarle.

Hoy quiero dar homenaje a mi madre, madre Dios y de todos. Este no es un post de apologética… Discutir sobre aceptar o no a María y su papel en la vida espiritual del cristiano es tema para otro momento.

Hace poco descubrí un hermoso canto que refleja mis sentimientos hacia mi madre del Cielo, mi maestra de espiritualidad y maestra del silencio interior. El canto se llama “En tu regazo” y me encontré un video con este canto.

Lo quiero compartir con ustedes. En estos últimos días me duermo escuchando este canto y casi puedo sentir el tierno abrazo de mi madre.


Volver a ti

Author: Azael Cruz

María

Es preciso volver a ti.

Por que mi fe se ha vuelto fría y mecánica.

Preciso volver a ti por que la tibieza y comodidad en que vivo cada vez se apodera de mi ser.

Necesito volver a ti para redescubrir lo extraordinario dentro de lo ordinario.

Necesito ternura en mi oración y sencillez en mi trato, pureza en mis pensamientos y valentía frente a los retos cotidianos.

Preciso de ti para tener la fuerza de enfrentar mi silencio.

Te necesito para orar con la inocencia de un niño y la confianza de un santo.

Preciso de ti por que eres mi madre y aún estoy aprendiendo a caminar.