Posts Tagged ‘Vida interior’

Reina de los desterrados

Author: Azael Cruz

Reina de los desterrados

¡Oh Reina de mi destierro!

Inefable dulzura de mi amargo sueño,

Antorcha portadora del fuego que me consume en vida,

Incienso de mis plegarias que se eleva al Cielo

y al Cielo que en ternuras con fiero celo cuidas,

el Cielo de mi alma que embelleces con esmero,

para recibir en ella cual si fuera cuna

al Niño que da vida a mi vida de destierro.  Amén

Esta es una oración que compuse hace años para rezarla antes de pasar a comulgar en misa, en donde solicito a nuestra Madre prepare mi alma para recibir a Jesús sacramentado.


simplicidad

Los humanos somos complicados y nos gusta complicarnos más.

Ese deseo de tener más, de ser más, de sentir más…. nos va alejando de lo que es esencial.

Pasamos nuestros días envueltos en mil cosas, preocupados por mil cosas y corriendo vertiginosamente tras… ¿Qué? ¿Para qué estoy trabajando? ¿Para que estoy invirtiendo tiempo a esto?… Un  momento ¿Qué estoy haciendo?… y así se nos van los días, uno tras otro corriendo tras el humo de lo que consideramos éxito.

Las personas mayores atesoran sus recuerdos como lo más valioso que tienen. Me pregunto si yo tendré suficientes recuerdos que atesorar cuando este mayor. Es decir, a veces pasan días o meses sin que construya buenos momentos… estoy muy ocupado para pensar en ello.

La verdad es que nos encanta complicarnos los días cuando (more…)

silencio

No nos gusta. Lo evitamos lo más que podemos. Como si nos fuera a hacer algo. Como si nos fuera a decir algo desagradable. Algunos lo relacionan con la locura, la tristeza y la desesperación.

Por eso lo vemos mal. No nos gusta estar en silencio.

Apenas vemos la oportunidad de encender algún aparato lo hacemos con tal de no quedarnos sin escuchar música o escuchar hablar a otros. En un caso extremo comenzamos a cantar fuerte para acallar un poco nuestra voz interior.

¿Por qué le tememos tanto a quedarnos en silencio?

Por que en el silencio quedamos desnudos ante nosotros mismos. Es ahí en donde comenzamos escuchar sin máscara alguna lo que deseamos, lo que tememos, lo que anhelamos con sinceridad y sin poses.

Es entonces que podemos echar un vistazo dentro de (more…)

El oratorio

Author: Azael Cruz

Oratorio

Tengo la inquietud de compartir un poco a través de una serie de post sobre un lugar muy especial en mi casa que es también casa de ustedes.

Sabemos que Dios está en todas partes pero es muy recomendable reservar un espacio sagrado que nos invite a la oración, un espacio para un momento de silencio si es posible o simplemente para descansar tranquilamente en manos de Dios.

Nosotros desde que compramos la casa pensamos en dedicar un cuarto para constituirlo como una especie de capilla. No queríamos simplemente poner un altar. Queríamos un espacio cerrado, aunque fuera pequeño.

Encontramos un espacio justo debajo de (more…)

En el confesionario

Author: Azael Cruz

confesionario

La semana pasada me acerqué al sacramento de la reconciliación con sincero arrepentimiento por mis faltas y con la firme intención de evitarlas. Llegué una hora antes de que iniciaran las confesiones así que aproveché ese tiempo para meditar.

Cuando menos pensé la fila para la confesión había crecido bastante y me sentí dichoso de ser el primero, claro, faltaba que llegara el sacerdote.

Pensé mientras tanto en mis faltas, las ordené en la manera en que las iba a confesar y busqué en mi memoria por si olvidaba poner algo en la lista.

Estaba preparado. Lo diría todo. Me sentía mal por todo y era preciso reconocer mis errores y aunque me daba pena pues la mayoría eran faltas que repetidamente cometo no por eso voy a dejar de luchar por erradicarlas de mi alma.

Por fin llegó el sacerdote y (more…)

Cultivar un jardín es caminar con Dios

Apenas el 22 de Julio de este año, habiendo cumplido 5 semanas con este blog, escribí un post llamado “Los top ten del Jardín Interior” en donde agradecía por las primeras 1,000 visitas.

Sin ánimo de presunción sino con sincero agradecimiento de nuevo les digo Gracias. Hoy hemos llegado a las 3,053 visitas y eso me ha llenado de mucha alegría pero al mismo tiempo sé que también tengo más responsabilidad.

Yo no inicié este blog con ánimo de hacer negocio, ni de hacerme escuchar por muchas personas, ni de influir positivamente en el mundo para hacerlo mejor (soné como concursante de Miss Universo… World peace) o cosas por demás buenas como idealistas.

La verdad quise hacerlo como una especie de catarsis y al mismo tiempo como un diálogo conmigo mismo. Quería externar mis ideas para poder leerlas después. Por eso, al principio sólo compartí este blog con mis amigos, algunos familiares y mi esposa.

Después sucedió que comenzaron a llegar más visitas y comencé a aprender de los comentarios que me hacían por lo que me di cuenta que eso de externar mis ideas podía ser bastante sano y muy enriquecedor. Hoy además siento un poco de responsabilidad con lo que escribo.

No pretendo cambiar a nadie ni influir en nadie. Con lo cambiante del mundo y de las cosas que me suceden este blog es como una voz dirigida a mi mismo recordándome lo que creo o cómo debo proceder. Por ello me disculpo si alguna vez he ofendido con mis comentarios a alguien. No me considero absoluto poseedor de la verdad y jamás ha sido mi intención molestar a alguien.

Me di cuenta también de que podía hacer algo de acción social y caridad cuando inicié con el apostolado de “Haz la diferencia” en donde algunos lectores han ayudado a los más necesitados a través de la “Fundación Venid a mi”. Gracias a quienes han puesto su granito o granote de arena.

Gracias a todos los que se han detenido a leer un poco de este blog. Gracias ha quienes han acogido mis palabras de buena gana sin tomar mucho en cuenta mis errores. Gracias a los que han comentado alguna vez o muchas veces pues me han enriquecido mucho y me han recordado que no estoy sólo. Gracias por querer compartir este espacio que, sigue siendo un espacio en el que escribo para hacer un ejercicio constante de introspección aunque hoy sé que no estoy sólo. Gracias mil.

En los últimas 2000 visitas lo más visto han sido las reseñas que hago cada domingo a los evangelios por lo que pronto haré una categoría especial para estas reseñas.

¿Mis posts favoritos hasta ahora? serían:

1.- La distancia
2.- Dos niveles de silencio
3.- Los derechos de la mujer
4.- Mi jardín zen y su simpleza
5.- El demonio de mediodía
6.- Cómo crecer
7.- Sentir en la oración
8.- Balada para una muerte en la oscuridad
9.- Necesitamos héroes
10.- ¿De qué sirve la oración?
11.- Hay un mundo allá afuera
12.- Volver a ti
13.- Como los perros
14.- La forma de Dios
15.- ¿Quién merece vivir?

Dice la fotografía que acompaña este post “Cultivar un jardín es caminar con Dios”. Es una fotografía tomada en la abadía en donde pasó gran parte de su vida Thomas Merton. Me la encontré por casualidad y me motivó a tomar un poco más en serio este blog, este jardín que ustedes me ayudan a cultivar y en donde escribir es para mí ya parte de mi oración diaria. Gracias de nuevo.


Sentir en la oración

Author: Azael Cruz

sentir en la oración

Me pasó (como sé que a muchos les sucede) que en los inicios en que buscaba una vida espiritual me sentía de pronto muy motivado y podía sentir a Dios en todo, hasta en el aire que respiraba. Abrir los ojos cada mañana era de nuevo encontrarme con el gozo de sentirme amado, con el gozo de sentirme bendecido.

Cada oración era una verdadera experiencia y toda esa alegría me empujaba a buscar un apostolado. Era como aquel enamorado que busca en todo momento agradar a su amada hasta en lo más mínimo. Bonitos tiempos del primer amor… pero las cosas cambian.

De pronto, no sé cómo, cuando oraba sentía que le hablaba a la pared. me sentía sólo, abandonado, que nadie me escuchaba… no sentí nada. Yo me preguntaba ¿Qué pasa con mi fe? ¿Por que siento a Dios tan lejos? ¿Qué hice mal? En mi inocencia yo sentía que el del error había sido yo.

Tanto así que busqué la oportunidad más próxima para acudir al sacramento de la reconciliación. Ya en confesión le dije al sacerdote del sentimiento de desolación que me oprimía el corazón. El padre me miró condesendiente y me dijo que no había hecho nada mal.

Me habló un poco de San Juan de la Cruz y lo que él denominaba “La noche obscura del alma” cuando se apagan los sentidos y la fe inicia un viaje más allá de los sentidos para comenzar un proceso de crecimiento… la consolación divina llegaría de forma esporádica y con gratuidad pero mi fe primero debía madurar en la obscuridad, en la soledad, en el desierto.

Luego supe que no solamente San Juan de la Cruz habla sobre esta aridez espiritual sino también Santa Teresa de Avila y muchos grandes maestros de la oración y esta aridez es el tránsito natural de toda alma que busca sinceramente a Dios. Después leí en un libro de Ignacio Larrañaga una frase que describe muy bien la actitud que debemos guardar cuando esto suceda.

“La fe es saber, no sentir” es decir, el sentir bonito cuando oramos es algo accesorio que Dios permite en momentos determinados de nuestra vida para motivarnos a seguir adelante, pero ese sentimiento espiritualmente placentero no es fe.

Yo oro no por que sienta que Dios me escucha, sino por que sé que Dios me escucha. No importa si siento a Dios, yo sé que está allí. Decía Santa Teresita del Niño Jesús: “Qué importa si no tienes valor si te comportas como si lo tuvieras”. Así hay que orar, convencidos de que somos escuchados sin importar lo que sentimos…La fe es saber, no sentir”


Dos niveles de silencio

Author: Azael Cruz

Silencio

Cuando leí el libro de Thomas H. Green, “A la escucha de Dios” hice míos algunos conceptos nuevos sobre la oración. Uno de ellos es que la oración se trataba primero de escuchar más que de hablar y hablar.

Claro está, que cuando queremos escuchar a alguien y entender lo que nos está diciendo es preciso el silencio. En el caso de la oración igual, solo que el concepto de silencio que se necesita aplicar aquí es más profundo aún.

Un primer silencio es el que podríamos llamr físico; comprende en escapar hasta donde sea posible del ruido cotidiano, los medios de comunicación y de transporte, las conversaciones inecesarias, etc. Este primer silencio es importante, más en el entorno urbano en el que estamos inmersos ya que deja secuelas difíciles de quitar para el segundo nivel de silencio, el necesario para la oración.

El segundo nivel de silencio está más relacionado con nuestra vida interior y en cómo lidiamos con nuestro ruido interior (nuestras ideas, preocupaciones, cargas cotidianas o de toda la vida, culpas, etc) y también de cómo lidiamos con las secuelas que deja en nuestra alma y mente el ruido externo, la excesiva carga de información recibida (voluntaria e involuntariamente) las conversaciones estériles y un cúmulo de proporciones alarmante de imágenes que nos torturan día y noche.

La batalla para conseguir un poco de silencio interior parece algo casi utópico para quienes habitamos este mundo loco pero, mientras tenga el testimonio de personas que irradian paz con sólo su mirada creo que conseguir este silencio orante es algo bastante posible si de verdad lo deseamos y estamos dispuestos a escuchar lo imperceptible al oído disperso y cómodo.


Oración de Thomas Merton

Author: Azael Cruz

Thomas Merton

Esta es una de las oraciones más famosas de Thomas Merton, monje trapense y escritor, en la cual nos recuerda que somos seres finitos y que de la humildad que tengamos para reconocer nuestra dependencia de Dios, depende nuestra apertura a sus designios.

Además, esta oración siempre me evoca a la fe de María:

Dios, Señor Mío, no tengo idea de adónde voy.

No veo el camino delante de mí.

No puedo saber con certeza dónde terminará.

Tampoco me conozco realmente, y el hecho de pensar que estoy siguiendo tu voluntad no significa que en realidad lo esté haciendo.

Pero creo que el deseo de agradarte, de hecho te agrada.

Y espero tener ese deseo en todo lo que haga.

Espero que nunca haga algo apartado de ese deseo.

Y sé que si hago esto me llevarás por el camino correcto, aunque yo no me de cuenta de ello.

Por lo tanto, confiaré en ti aunque parezca estar perdido a la sombra de la muerte.

No tendré temor porque estás siempre conmigo, y nunca dejarás que enfrente solo mis peligros.

Amén


Pon algo de fe en tu escritorio

Author: Azael Cruz

capilla

Navegando por allí me encontré hace unos meses con un software que en lo personal me gustó bastante y no he encontrado algo parecido en ningún lugar de la extensa web.

Se trata de un pequeño software gratuito llamado “Pocket Chapel” que como su nombre lo indica, se trata de una capilla virtual la cual puedes colocar en el escritorio de tu pc y que puede ser una gran ayuda para un momento de oración en esos días en los que por cuestión de trabajo no podemos separarnos de la computadora.

Puedes personalizar tu altar de muchas maneras, agregar velas, flores y otros objetos religiosos, reproducir música e incluso hay una función para rezar solamente a la luz de las velas.

También te da la opción de instalar el programa en el disco duro de la pc o en una USB y correrlo desde allí por si no puedes instalarlo en la pc del trabajo y así te llevas tu altar a donde quieras.

Bastante aconsejable para hacer un alto dentro de una jornada pesada de trabajo y dar gracias a quien nos ha llamado a la vida.

Pueden descargarlo gratuitamente desde: http://pocketchapel.com/