Jul
21
2009
La distancia
Author: Azael CruzEs muy común que a los que nos gusta hablar de Dios se nos acerquen amigos y familiares para pedirnos oración por alguna necesidad que esten sufriendo. Eso está muy bien, para eso estamos los hermanos en la fe y es una práctica bien vista en la Sagrada escritura y documentada desde las primitivas comunidades cristianas.
Lo que a veces parece un poco fuera de contexto es cuando se te acercan y te piden oración alegando que “Tu estás más cerca de Dios” o por que “A ti Diosito sí te escucha”.
Yo no recuerdo que Jesús haya dicho “Al que hable de mí le prometo que le escucharé primero” o algo así como “Aquél que se la pase hablando de Dios, yo le aseguro que está más cerca del Reino de los Cielos”.
Por el contrario, en Mateo 7, 21 dice: “No todo el que diga: ¡Señor, Señor! entrará en el Reino de los Cielos sino aquel que haga la voluntad de mi Padre del cielo” y así pues, el que a algunos nos guste hablar de Dios de ningún modo garantiza que seamos buenos ni que estemos como dicen, “Más cerca de Dios”.
Entre Dios y nosotros (todos nosotros) no hay distancias. El pensar que unos estamos mas cerca o más lejos de Dios es un error tan fatal como aquellos catequistas que dicen: “Vamos a ponernos en presencia de Dios”. Hablan como si a Dios lo tuviéramos guardadito en la iglesia y que en el momento en que nos persignamos aparece como el genio de la lámpara maravillosa…Yo les preguntaría a esos malos catequistas: ¿Se puede estar lejos de la presencia de Dios? Nada existe fuera de su presencia, seríamos menos que nada…
El que ora no está más cerca de Dios, solamente está más consciente de su cercanía.
Bendiciones a todos.



