Jul
28
2009
El nombre de la rosa: Desconocimiento total de la vida monástica
Author: Azael CruzOtra película que pude ver durante este verano que aún no se termina es “El nombre de la Rosa” (The name of the Rose – 1986) que es (según dicen) una excelente adaptación de la novela homónima del escritor y filósofo Umberto Eco.
Comenzaré por mis impresiones y luego me voy a los detalles:
No me gustó. Me pareció grotesca, insultante e irreverente pero aunque en momentos tiene cierto parecido con las obras de Dan Brown en el fondo no cae en ningún tipo de herejía en contra de Dios o de la Iglesia, pero remarca los estereotipos negativos que tiene el grueso de la gente en los tiempos modernos de lo que fue la vida monástica en tiempos medievales y la inquisición.
Muestra una imagen bastante negativa y deformada de la vida monástica en general y en especial de los benedictinos y de los dominicos al mismo tiempo que hace una imagen muy buena y loable, aunque muy lejana a la realidad de su carisma, de la orden franciscana.
De ningún modo la recomiendo.
La historia se sitúa a principios del Siglo XIV.
El lugar, una abadía de monjes benedictinos en donde han sucedido crímenes un tanto extraños.
Los personajes:
a).- Monjes benedictinos (Los malos de la historia) los cuales son retratados por el autor como asesinos, homosexuales, infieles al celibato, supersticiosos, enemigos de la ciencia y ¡enemigos del buen humor! Son presentados como seres obscuros, infelices, lujuriosos, egoístas, soberbios y capaces de cualquier ilícito si se precisa.
b).- Los detectives, dos frailes franciscanos (Los buenos) que por cierto en la película erróneamente les llaman “monjes franciscanos” cosa completamente errónea ya que los franciscanos no es una orden monástica, sino mendicante de vida activa, salvo la rama que en ese entonces ya existía llamada “conventual” la cual en todo caso se distinguía por llevar hábitos color gris y no café como los personajes. Los franciscanos pues, son el respetado y letrado William (Representado por Sean Connery) y el novicio aún, Adso (representado por Christian Slater). Ambos representan en la obra a la orden franciscana y el mensaje en pocas palabras es que los franciscanos son inteligentes y bonitos. Además los muestran devotos y conscientes de lo que realmente es la caridad (En especial el joven Adso) y al mismo tiempo bastante racionales e intelectuales (desde luego, William). Entre William y Adso existe una marcada relación “Sherlock – Watson” que el mismo autor reconoce y hace patente cuando en una ocasión William dice después de dar una explicación al novicio: “Elemental Adso”. William, parece más propio de una orden jesuíta que franciscana pero bueno, en ese entonces no existían los jesuítas así que sí es probable que con su perfil fuera franciscano. Más que religioso lo retratan como una combinación de Indiana Jones, Robert Langdon y Sherlock Holmes, pero más de este último. Sabio, con sus pasiones bien dominadas a la luz de la razón, con excepción de una notable presunción intelectual con la que lucha internamente y que es suavizada con el humanismo de Adso. Adso por su parte se muestra inocente pero débil, propio de su edad. Por cierto él es quien narra la historia y al parecer es quien tiene un sincero y más equilibrado amor a Dios. Además de estos dos franciscanos intervienen otros, entre ellos un personaje histórico que era (como se muestra en la obra) un franciscano un tanto polémico, llamdo Ubertino da Casale.
c).- Otro personaje histórico que juega un rol importante en cuanto a la inquisición es Bernardo Gui quien es un monje dominico e inquisidor encargado de la delegación papal enviada a la abadía y que es mostrado como un tipo cruel, soberbio y enemigo de cualquier razonamiento, hasta pareciera que un sentimiento de contínuo poder lo domina y anda buscando en todos lados cualquier cosa que suene a herejía para encontrar a quién llevar a la hogera. Según los historiadores esta imagen dista mucho de la realidad y su trabajo como inquisidor fue en concreto relacionado con tres tipos de herejías reales: El catarismo, el valdismo y el begunismo que eran movimientos herejes que compartían con los franciscanos algunos ideales referentes a la pobreza aunque para nada guardaban la fidelidad que los franciscanos han guardado siempre a la Iglesia.
d).-La “Rosa”, una chica pobre, que muestra un interés erótico y tal vez sentimental por Adso y que es casi oficialmente la prostituta de algunos benedictinos a cambio de algo de comida para llevar a su familia que vive en extrema pobreza comiéndose los piojos unos a otros. No es broma lo que acabo de decir, se muestra en la película.
Lo más chocante:
a).- Una escena… no lo puedo decir de otro modo, pornográfica e innecesariamente larga y explicita entre la “Rosa” y el joven Adso la que solo redunda en lo increíble, desagradable e irreal que para muchos resulta el voto de castidad de la vida religiosa.
b).- La imagen tenebrosa, infeliz, indignante y absurda con lo que retratan la vida monástica. Fuera de ficciones, si quieren ver una película que retrate lo que realmente es la vida monástica vean la cinta alemana “En el gran silencio” (Into great silence) que más bien es un documental sobre cómo es la vida monástica de la orden cartuja. Dicha cinta salió recientemente y la pueden rentar en Blockbuster. Algunos dirán “El nombre de la Rosa retrata la vida monástica en la época medieval, ahora son diferentes, se han reformado y por ello te parece que difiere mucho de la realidad” Por eso les recomiendo “En el gran silencio” pues la orden cartuja es la única orden monástica que no ha sufrido reformas y se mentiene intacta desde su fundación, es por lo tanto lo más cercano a lo que debió ser la vida monástica en la Edad Media.
c).- La ya trillada imagen de la inquisición que nos han querido vender desde hace tiempo. Si la Inquisición hubiera sido como en las películas en las que solamente se decía que mi vecina era bruja y ya la quemaban pues creo que la raza humana se hubiera reducido considerablemente y los estados la seguirían practicando como medio de control natal. También los protestantes son acusados por la práctica de la Inquisición en algunos países europeos (como en el caso de las famosas brujas de Salem) pero estos eventos no se pueden comprender fuera de su contexto histórico y mucho menos con datos falseados o hipotéticos. Para no hacer más largo este post si quieren saber más sobre la Inquisición vean este enlace.
A pesar de que el ritmo de la película es bueno y mantiene interesado al espectador la mayor parte del tiempo creo que no es una cinta que nos deje algo positivo que valga el hecho de que le dediquemos dos horas de nuestra vida en verla.
Creo que lo más trascendente de esta producción es que regresó a la escena a Sean Connery que después de terminar su turno como James Bond había quedado olvidado.
Por cierto, yo notaba cierto parecido en el personaje de Sean Connery con Indiana Jones pero mis percepción se confirmó al ver estos cartéles:

