Posts Tagged ‘2009’

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El Evangelio del día de hoy, domingo 20 de septiembre de 2009 (Vigésimoquinto domingo del Tiempo Ordinario) es tomado de San Marcos capítulo 9, versos del 30 al 37.

Lo transcribo a continuación:

Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera,
porque enseñaba y les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará”.
Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas.
Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: “¿De qué hablaban en el camino?”.
Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande.
Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: “El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos”.
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:
“El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado”.

Jesús nos invita a ser humildes. Sabe que una de las pasiones con la que el hombre que lidiar es la (more…)

Evangelio del 13 de Septiembre de 2009

El texto del Evangelio del 13 de septiembre de 2009, vigésimocuarto domingo del Tiempo Ordinario es tomado de San Marcos 8, 27 – 35 y lo transcribo a continuación:

27 Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?».
28 Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas».
29 «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». Pedro respondió: «Tú eres el Mesías».
30 Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él.
31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días;
32 y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.
33 Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».
34 Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará
.

Este texto es muy profundo y se puede sacar muchísimo de él pero me limitaré a mencionar algunas cosas: (more…)

Jesús

El Evangelio de este domingo 6 de septiembre de 2009 es tomado de Marcos capítulo 7, versos del 31 al 37. Lo transcribo a continuación:

31 Saliendo de las tierras de Tiro, Jesús pasó por Sidón y, dando la vuelta al lago de Galilea, llegó al territorio de la Decápolis.
32 Allí le presentaron un sordo que hablaba con dificultad, y le pidieron que le impusiera la mano.
33 Jesús lo apartó de la gente, le metió los dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua.
34 En seguida levantó los ojos al cielo, suspiró y dijo: “Effetá”, que quiere decir: “Abrete.”
35 Al instante se le abrieron los oídos, le desapareció el defecto de la lengua y comenzó a hablar correctamente.
36 Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie, pero cuanto más insistía, tanto más ellos lo publicaban.
37 Estaban fuera de sí y decían muy asombrados: “Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.”

Este domingo me quedo con tres cosas: (more…)

Jesús

El texto del evangelio de este domingo 30 de agosto es tomado de San Marcos Capitulo 7, versos 1-8.14-15.21-23 y lo transcribo a continuación:

Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús,
y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.
Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados;
y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.
Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: “¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?”.
El les respondió: “¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.
En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos.
Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres”.
Y Jesús, llamando otra vez a la gente, les dijo: “Escúchenme todos y entiéndanlo bien.
Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre.
Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios,
los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino.
Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre”.

En la lectura de este evangelio podemos ver un discurso de Jesús en cuanto lo que es la pureza, pero sobre todo sobre lo que es (more…)

Custodia, antigua Basílica de Guadalupe

El evangelio de este domingo es realmente muy bello.
Ha sido tomado del evangelio según San Juan (como las pasadas semanas) capítulo 6, versículos del 60 al 69 y lo transcribo a continuación:

60 Al escucharlo, cierto número de discípulos de Jesús dijeron: “¡Este lenguaje es muy duro! ¿Quién querrá escucharlo?”
61 Jesús se dio cuenta de que sus discípulos criticaban su discurso y les dijo: “¿Les desconcierta lo que he dicho?
62 ¿Qué será, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir al lugar donde estaba antes?
63 El espíritu es el que da vida, la carne no sirve para nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida.
64 Pero hay entre ustedes algunos que no creen.”
Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo iba a entregar.
65 Y agregó: “Como he dicho antes, nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre.”
66 A partir de entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y dejaron de seguirle.
67 Jesús preguntó a los Doce: “¿Quieren marcharse también ustedes?”
68 Pedro le contestó: “Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna.
69 Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.”

En la reflexión del evangelio de la semana pasada ya les comentaba que la manera categórica con la que Jesús hablaba tendría sus consecuencias inmediatas. Su auditorio al entender que Jesús no bromeaba en cuanto a darnos a beber su sangre y a comer su carne se horrorizó y dijo que (more…)

pan vivo

El evangelio de este domingo 16 de agosto de 2009 (XX domingo del tiempo ordinario) continúa con el discurso de Jesús sobre el Pan de Vida y es esta una de mis partes favoritas de este discurso. Es tomado de San Juan Capítulo 6, versos del 51 al 58. Lo transcribo a continuación:

51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo.”
52 Los judíos discutían entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer carne?”
53 Jesús les dijo: “En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día.
55 Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
57 Como el Padre, que es vida, me envió y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí.
58 Este es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre.

Este pasaje es hermoso, pero difícil de creer para nosotros como fue difícil de creer y de entender para la gente de aquel tiempo.

Los cristianos desde sus comunidades primitivas celebraban la “fracción del pan” lo que ahora conocemos como “Misa”. “Misa” viene de “Misión” ya que las celebraciones las terminaba diciendo el sacerdote a la asamblea: “Ite misa est” (algo así como “Vayan esta es su misión” invitando a la asamblea a cumplir con lo meditado en la palabra y en la celebración en general) Pero todos sabemos que la parte central de lo que ahora conocemos como misa es la comunión, es decir la fracción del pan.

Jesús, resucitado se aparece a los discípulos de Emaús y justamente lo reconocen al partir el pan. Leemos cómo desde los hechos de los apóstoles en delante se comenta reiteradamente que los discípulos de Jesús se reunían para la fracción del pan y San Pablo también comenta que el que se acerca de manera impura a la fracción del pan peca contra la carne y sangre de Cristo. La fracción del Pan era pues, el centro de su culto, el centro del ser y quehacer cristiano.

En aquel tiempo sonaba a canibalismo tal vez el discurso de Jesús, pues Jesús en esta ocasión no hablaba en parábolas ni con alegoría alguna, hablaba categóricamente es decir, lo que decía lo decía de manera literal tan y tan literal lo entendieron los judíos que comentaban horrorizados “¿Cómo puede éste darnos a comer carne?” Jesús, cuando no entendían algo decía cosas como “El que tenga oídos para oír, que oiga” o “¿Qué no entienden lo que digo” y explicaba aparte a sus discípulos, pero en este caso no es así, y no lo hizo por que en esta ocasión hablaba así, directo, categórico.

Si se dan cuenta, de los 8 versículos que componen la lectura del evangelio de este domingo en 7 (sí, siete veces) Jesús reitera que el que coma de ese pan (que es Él) tendrá vida eterna. Jesús fue insistente en su punto (el próximo domingo veremos cuáles serán las consecuencias de hablar tan categóricamente sobre el tema) y esta manera de hablar era escandalosa tanto para la gente de su tiempo como para nosotros.

Pensar que en cada consagración el pan (pequeña ostia) que eleva el sacerdote se convierte en el cuerpo de Cristo pues… tal vez en la Edad Media pero para nosotros, con tanta ciencia y computadoras… pues nos parece difícil… y que al probarla sepa igual que una ostia sin consagrar… y que me sienta igual… si. difícil de creer. Por eso muchos cristianos (de esos que hacen un dios a su medida) prefieren creer que lo que quiso decir Jesús fue de manera metafórica, algo así como si Jesús hubiera dicho: “Cuando coman de este pan hagan de cuenta que es mi cuerpo” y desgraciadamente para nuestra mente racional y analítica no fue así.

Jesús fue categórico: ” Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida” más claro ni el agua.

Pero esta claridad representa grandes retos para el hombre de este siglo. Significa arriesgarnos a salir de nuestra mentalidad racional y desafiar todo concepto científico para aceptar esto como un milagro continuo fuera de todas nuestras mediciones y seguridades, fuera del alcance de nuestra ciencia, fuera del alcance de nuestros conceptos y entendimientos. Nos pide que creamos en lo intangible, lo inconmensurable… nos pide que sólo confiemos en su palabra.

Es difícil. Pero si parto en que creo en Dios, que Jesús es el hijo de Dios, que Jesús mismo es Dios y que todo lo que dijo ha sido verdad ¿Por que he de rechazar esta verdad? ¿Por que no la entiendo? ¿Por qué para aceptar algo insisto en que mi intelecto debe quedar satisfecho?

Cando pienso en todo esto recuerdo a María. Ella no entendía muchas cosas, mas nunca se impacientó, nunca exigió a Dios una explicación “en el momento”. Lo que no entendía lo dejaba simplemente en manos de Dios. Sabía de sus limitaciones y sabía que Dios sabe mejor que nadie lo que hace ¿Por que obsesionarse con comprender todo? Ella simplemente guardaba todo en su corazón (como lo dice Lucas en su evangelio) y esperaba con fe en Dios que las cosas se fueran revelando a su tiempo. Dios sabía cuando.

En lo personal, siempre me costó creer en este milagro pero creo. Creo en lo que Jesús ha dicho y me atrevo a renunciar a mis razonamientos para aceptar esta verdad de fe ciegamente.

Señor, enséñame a caminar en la oscuridad guiándome solamente de tu voz.


Evangelio del 9 de agosto de 2009

En el evangelio de este domingo 9 de agosto, Jesús continúa con su discurso del Pan de Vida.

Disculpen que en esta ocasión no pude encontrar el Evangelio de este día en video. Pueden escucharlo en el sidebar de este blog pueden o bien, si prefieren mejor leerlo se los transcribo:

Evangelio según san Juan: 6, 41-51

En aquel tiempo, los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”, y decían: “¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?”.

Jesús les respondió: “No murmuren. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de Él, se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre.

Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron. Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”.

Continuando con el mismo tema, vemos como comienzan las primeras reacciones de quienes escuchan las palabras de Jesús al momento en que dice que Él es el pan vivo bajado del Cielo. La primera reacción ante estas revelaciones (que hasta este momento el auditorio de Jesús no termina de comprender) es una reacción de rechazo e incredulidad. Les choca que alguien de “casa” es decir, alguien conocido, que vive entre ellos, les comience a revelar quién es realmente… cuesta trabajo creer que Jesús a quien vieron crecer, jugar y trabajar como una persona normal, ahora diga que es el Pan Vivo bajado del Cielo.

Muchos de nosotros fuimos “medio evangelizados” de niños y ver imágenes y escuchar de Jesús se vuelve algo tan común que nos parece imposible (y tal vez hasta chocante) que Jesús realmente nos traiga la vida eterna. Que nuestra “familiaridad” con Jesús y el evangelio no nos lleve a comportarnos de manera incrédula. Hay quienes siguen todo lo que suene novedoso, todo lo que suene misterioso y arcano. Lo que suena a “familiar” y “conocido” nos provoca hastío y no le prestamos atención.

Debemos abrir bien nuestros oídos y nuestro corazón. Jesús sigue siendo la novedad y revolución en este mundo. Si nacimos en la novedad, debemos dar gracias y escuchar para darnos cuenta que lo que a veces vemos como novedad no son sino refritos de intentos fallidos de los seres humanos por encontrarle sentido a su existencia.


evangelio del 2 de agosto de 2009

El evangelio de este domingo 2 de agosto de 2009 continúa y profundiza un poco más en los temas tratados el pasado domingo.

Primero les comparto el evangelio en video:

Evangelio según San Juan 6,24-35.

Dos reflexiones:

1.- A Jesús lo sigue una multitud que ya lo seguía para proclamarle rey desde la multiplicación de los panes y peces que comentamos el domingo pasado. Pues bien, esta multitud le sigue pero ahora no importa tanto si lo proclaman rey o no, sino que le siguen por conveniencia. Jesús hizo el prodigio de los panes para hablar de un tema más importante: El pan de vida, y a la gente que lo seguía parecía importarle más el alimento material.

Me pongo a pensar en cuántas veces yo habré caído también en una actitud similar… busco a Dios como si fuera una especie de genio que tiene la obligación de satisfacer mis caprichos o si no al menos lo que yo creo que necesito…¿Cuántas veces le busco por amor? ¿Cuántas veces me preocupo por lo qué El tiene que decirme?

2.- Jesús nos habla ya con toda claridad que Él ha venido, no para llenarnos la barriga, sino para saciar nuestro espíritu con un pan, El Pan que ha bajado del Cielo, que colmará el hambre de Dios, hambre que subyace en las almas de todos queramos admitirlo o no y que ese Pan no es otro sino Él mismo.

Hasta ahora, quienes escuchaban a Jesús no entendían ni la trascendencia de el Pan de vida ni la literalidad con la que habla Jesús al decir que Él es ese pan que ha venido a saciarnos.

¿Comprendo yo la importancia de la Eucaristía? ¿Estoy consciente de que ese Pan es Jesús mismo?


predicando el reino

El evangelio de hoy es tomado de Mateo 13, 47-53 y lo transcribo a continuación:

47 Aquí tienen otra figura del Reino de los Cielos: una red que se ha echado al mar y que recoge peces de todas clases.
48 Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla, se sientan, escogen los peces buenos, los echan en canastos y tiran los que no sirven.
49 Así pasará al final de los tiempos: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los buenos
50 y los arrojarán al horno ardiente. Allí será el llorar y el rechinar de dientes.”
51 Preguntó Jesús: “¿Han entendido ustedes todas estas cosas?” Ellos le respondieron: “Sí.”
52 Entonces Jesús dijo: “Está bien: cuando un maestro en religión ha sido instruido sobre el Reino de los Cielos, se parece a un padre de familia que siempre saca de sus armarios cosas nuevas y viejas.”
53 Cuando Jesús terminó de decir estas parábolas, se fue de allí.

Tomado de la Biblia Latinoamericana

Dos cosas quiero comentar:

1.- Jesús nos recuerda la importancia de nuestra conversión a Dios, de una conversión que nos lleve a vivir una fe que nos mueva a servir y que debemos tener presente siempre nuestra muerte, nuestro juicio. Hablar del juicio es hablar de algo terrible para los hijos de la tinieblas y de algo luminoso y esperanzador para quienes son hijos de la luz. Para quienes obran el bien, hablar del juicio es hablar de la esperanza suprema, es hablar de cosechar los frutos sembrados, es el anhelo máximo. ¿Cómo te suena a ti la palabra juicio?

2.- Nos dice que el buen religioso es como un padre de familia que saca del armario cosas nuevas y viejas. En otras palabras, aquel que sigue a Cristo, que se deja impregnar el alma de Dios, es un alma que se renueva constantemente. Las experiencias antiguas se convierten en una fuente constante de descanso y regocijo para el alma, pero Dios no enmudece en nuestra vida y cada día sigue instruyéndonos. Es como la misma Sagrada Escritura, nunca podemos decir que estamos cansados de escucharla pues nos renueva constantemente. La Iglesia no se desentiende de su historia, de donde nos enseña la devoción de quienes han militado en ella desde los inicios y son ejemplo para quienes vivimos en este siglo, pero al mismo tiempo nos mueve a tener una apertura a Dios que nos renueve como Iglesia.

Ojo, que renovar no es igual a reinventar.

Bendiciones


Iglesia de la multiplicación de los panes en Cafarnaúm

El evangelio del día de hoy nos relata uno de las señales milagrosas más famosas de Jesús.

Ha sido tomado del evangelio según San Juan 6, 1-15

Primero lo comparto con ustedes en video:

Tres cosas me llaman la atención:

1.- Jesús es quien nos alimenta y sacia nuestro espíritu.

El vacío espiritual del hombre moderno en muchas ocasiones busca ser saciado con cuarzos, horoscopos, adivinos, magos y todo tipo de esoterismo. A veces con esotrismo, llamémosle “cutural” como lo son los “atrapasueños indios” hasta los modernos adivinos via celular. Sean bien intencionados o mal intencionados estos remedios “espirituales” (que por cierto, la mayoría de las veces van más enfocados a lo material) siempre sacian de manera temporal y sus alcances se limitan a nuestra existencia terrenal. A veces son solamente un “alivio” para el alma mas nunca la van a nutrir verdaderamente. Jesús, es el único que nos da verdadero alimento a nuestras almas, nos alimenta con Él mismo. Con este pasaje del evangelio inicia (y lo veremos en los siguientes 6 domingos) toda una cátedra teológica sobre lo que es el sacramento de la Eucaristía en el que iré profundizando en las siguientes semanas. Hoy nos basta saber que quien nos da el verdadero alimento es Jesús y lo mejor es que ¡Alcanza para todos!

2.- A mi hijo le puse Andrés en honor al apostol San Andrés, hermano de Pedro, y mi devoción a este apostol patrono de mi hijo es en razón de dos pasajes bíblicos y uno de ellos es éste. San Andrés ante el panorama desesperanzador dice a Jesús: “Solo tenemos 5 panes y dos peces, ¿Qué es esto para tanta gente?” Entonces Jesús dice: “díganle a la gente que se siente” en otras palabras “Vamos a alimentarlos con esto que tenemos y que gracias a Dios lo tenemos” (Hay que recordar que Jesús inició este milagro haciendo una acción de gracias por lo que se tenía) Andrés, junto con los demás discípulos no pone en tela de duda las palabras de Jesús y se limita a hacer lo que el Señor dice. Tal vez eso es lo que nos falta a muchos de nosotros; fe y actuar conforme a esa fe.

A veces nosotros ante un panorama desalentador también pensamos: “Es insuficiente lo que tengo, son insuficientes mis fuerzas, son insuficientes mis recursos” “¿Qué es lo que tengo para solucionar tanto problema, para tanta necesidad, para tanta pobreza, para tanto dolor, para tanta carencia?” Solo nos resta poner con fe, eso que Dios nos ha concedido, mucho o poco, en manos de Jesús. Dar gracias por lo que tenemos y ser generosos al permitir a Jesús que administre nuestros bienes. No nos preocupemos por si va o no alcanzar, de seguro va a sobrar. Si algo tiene Dios es que es providente con sus hijos y no estoy hablando sólo de lo material, sino también de lo espiritual… el Pan de Vida nunca falta en la mesa.

3.- Jesús, al ver que la muchedumbre feliz y emocionada ante el milagro busca exaltarlo y proclamarle rey, mejor se va. Puede ser difícil de entender para nosotros esa atcitud. Aquella gente lo seguía por conveniencia (digo, les dio de comer ¿no?) o tal vez por lo espectacular de semejante milagro y pocos lo buscarían sinceramente por ese alimento espiritual que Jesús quería darles (lo veremos en los próximos domingos). Jesús se aleja por que no quiere admiradores… no quiere fans (así como he visto que tiene algunos en facebook) Jesús no es el “Superstar” de la obra de Andrew Lloyd Webber. Jesús busca seguidores, no admiradores. No es una estrella de rock ni un héroe de guerra. No es objeto de admiración sino de adoración. Siento que muchos lo ven como una celebridad… tan es así que ya es objeto de chismes, difamaciones, mentiras y tonterías como sucede con los artístas en los programas de espectáculos… solo que con Jesús es en los libros de Dam Brown y otros similares.

Jesús, de ningún modo es “Superstar”, Jesús es el Señor.

Agradezco a mi amigo, el Padre Juan José Casas por su guía para escribir estas mediataciones.