Como los perros

Author: Azael Cruz

perro

Muchos cristianos caemos en el error cuando oramos de que cuando hacemos oración buscamos “alcanzar” a Dios a base de nuestro esfuerzo, nuestra constancia, nuestra devoción o , en el peor de los casos, de nuestra concentración. Nosotros probablemente no tenemos culpa de ello. A muchos de nosotros se nos inculcó por ignorancia o igenuidad una cultura de pelagianismo o de semipelagianismo* al momento en que nos trataron de dar una formación en lo que es la vida de oración.

Esto nos lleva a experimentar un sentimiento de frustración al no poder darle alcance a Dios por nuestros propios medios. Y es lo mismo que en ocasiones nos lleva a confundir los métodos y fines de la oración y contemplación cristiana frente a las prácticas y creencias de las culturas y tradiciones espirituales orientales**, cuyos fines son diametralmente opuestos a los del cristianismo pero que no dejan de deslumbrarnos muchas veces, por pura novedad. Para nosotros, Dios va más allá de ser un objeto que podamos describir y enjaular bajo los limitados conceptos que se alcanzan a describir con las palabras y la “distancia” (si se le puede llamar así) que existe entre Dios y nosotros no es algo que se pueda salvar en base a nuestros esfuerzos. La oración es un sendero cuyas veredas no están trazadas y que nos lleva a maravillarnos de la única realidad de que Dios está con y en nosotros. No tenemos que alzcanzarlo. La oración es para gozarle y hacernos concientes de este amor con el que nos ha llamado a la vida. La oración no nos lleva a ningún lugar, ¡Ya estamos allí! No es para “alcanzar” a Dios, es para darnos cuenta de que ÉL ya nos ha dado alcance.

Orar de otro modo nos convierte en perros persiguiendo su propia cola. El perro persigue su cola ignorando que es parte de él y que no tiene que esforzarse en perseguirla.

En conclusión, nuestra oración debe ser espontánea y libre a las inspiraciones del Espíritu Santo sin buscar con nuestro esfuerzo “llegar” a la presencia de Dios, pues en su presencia ya estamos y es esta presencia la que sostiene nuestra existencia.

Bendiciones.

* Pelagianismo: Teoría teológica propuesta por Pelagio que sobreestima la habilidad del hombre para encontrar a Dios por su propio esfuerzo, olvidando la absoluta primacía de la gracia divina.

** Las formas de oración y meditación orientales hinduistas o budistas y sus derivados como el sufí o el zen, están centradas en el esfuerzo y devoción del practicante por unirse a esa fuerza impersonal que consideran la divinidad.


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2 Responses to “Como los perros”

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  2. Gracias a su ayuda hoy puedo cultivar un jardín : El jardín interior Says:

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