Apr
1
2012
Regalos recibidos en cuaresma
Author: Azael Cruz¡Qué gran batalla estoy librando! Justo ahora con tanto por decir… Tanto por comentar… Tanto por compartir… y yo bajo el yugo del demonio de la acedia… Bueno, la única manera de vencerlo es precisamente escribiendo.
Estamos ya iniciando la semana mayor. Muchas cosas me propuse a cambiar pero Dios tenía su propio plan. Una de las cosas que más me han dolido espiritualmente es que desde hace tiempo no estoy activo en ningún grupo apostólico. Al inicio de cuaresma el Señor me regaló un grupo de amigos de oración quienes me han permitido meditar e ir mejorando en mi vida espiritual y de algún modo hacerme sentir como en un grupo apostólico dedicado a la oración.
Esto sucedió gracias a que me encontré con una aplicación para iOS llamada “Ignio” y es, sin duda alguna, la mejor aplicación católica que he encontrado. Aunque hay otras muy buenas.
Mis nuevos hermanos de oración me motivan a leer la escritura, a orar, a meditar la Palabra y de paso también oran por mí.
La interfaz es muy bella ya que debes mantener encendida con tu oración y meditación diaria un cirio cuya flama se hace más viva o se apaga según sea tu perseverancia.
Mi esposa también entró al grupo en donde puedes tener hasta 12 hermanos de oración.
Además de eso también te permite llevar un registro de cómo andas en tu vida de piedad con todo y una gráfica para que puedas autoevaluar tus avances.
Hay otra aplicación que también me ha ayudado muchísimo y aunque la he utilizado un poco menos también me ha traido muchas bendiciones. Se llama “U rosary”.
Como su nombre lo indica es otra aplicación para rezar el Santo Rosario. He probado muchísimas aplicaciones para rezar el Rosario pero ninguna como ésta. Con U Rosary me siento como si fuera miembro activo nuevamente de la Legión de María.
Además de contar con una maravillosa interfaz te permite pedir oración y orar por otros católicos que tengan esta aplicación alrededor del mundo y mantener comunicación con ellos.
Como ven, Dios se valió de una herramienta que uso demasiado (¡y que me encanta usar!) es decir, mi iPad, para traerme muchas bendiciones en esta cuaresma.
El mundo y su tecnología cambian, pero el amor de Dios y sus bendiciones permanecen.











