Los canales más famosos de divulgación “científica” no dejan de sorprenderme.
Justamente hace algunos días un renombrado médico por la radio criticaba estos canales por un reportaje vergonzoso por su falta de actualidad e imprecisión científica.
También otro reportero hablaría en otra ocasión de lo tendencioso de sus programas.
Yo hablaré hoy de lo fantasioso de sus programas.
Me refiero en concreto de canales como el Discovery y el National Geographic (Natgeo).
Año tras año buscan con sus programas pseudocientíficos despistar a los cristianos que se dejen. Justo en las fechas de fiestas cristianas importantes comienzan atacar con argumentos estúpidos, falsos y desactualizados la doctrina de Cristo o buscan desprestigiar a la Iglesia.
Ya sea Semana Santa o Navidad, no pierden la oportunidad de atacar con cosas tan tontas que de plano sólo quienes no tienen acceso a la información se lo creen. O tal vez aquellos que no se cuestionan lo que dice el Discovery y lo aceptan automáticamente como dogma científico.
La verdad es que la fantasía ha imperado más que la ciencia en muchos de sus programas.
Nos hablaron de los evangelios gnósticos de Tomás y de María Magdalena a la luz del “Código Da Vinci”, nos hablaron de libros “Desconocidos” o “Prohibidos” por la Iglesia. Cuando la verdad se pueden conseguir desde hace muchos años los textos de estos libros en cualquier librería católica con todo y comentarios y explicaciones. Ni desconocidos, ni prohibidos.
Nos hablaron de la supuesta tumba de Jesús con lo cual se demostraba que no resucitó. Ese caso era conocido desde los años cincuenta y desmentido desde aquella década por arqueólogos de renombre, la mayoría judíos.
Nos hablaron del “Evangelio de Judas” como un gran descubrimiento que iba a cambiar la historia de la cristiandad. Hasta entoces era la tontería más grande que habían sacado estos canales. El supuesto “Evangelio de Judas” de orígenes gnósticos era conocido desde hace muchos años y ya la Iglesia lo había condenado. El mismo Irineo de Lyon, padre de la Iglesia, ya nos habla de él en su obra contra las herejías escrita en el año 180. El detalle es que no había ninguna copia de este manuscrito hasta hace poco cuando los novedosos canales pseudocientíficos lo sacaron a la luz.
Pero ahora sí que alucinaron con que la Sábana Santa la pintó Leonardo DaVinci.

Creo que este programa de la Sábana Santa lo sacaron al aire justamente cuando el año pasado hubo una exposición pública de la Sábana Santa en Turín.
La Sábana Santa es una reliquia sumamente estudiada y discutida. Muchos piensan que se trata del lienzo con el cual amortajaron a Jesús después de su crucifixión. Otros creen que se trata de una falsificación, o mejor dicho una invención medieval. El hecho es que esta “falsificación” ha desafiado la ciencia desde que ha sido estudiada.
La Iglesia no se ha pronunciado en favor o en contra de la autenticidad de la Sábana Santa pero ha permitido su veneración como una representación de la Pasión de Cristo.
En esta ocasión nuestros “científicos de la tele” nos dicen que la Sábana Santa la hizo nada menos que Leonardo DaVinci con técnicas conocidas en su época.
Usando estas supuestas técnicas los “científicos” lograron un resultado parecido. Así nada más, parecido.
Esto lo defiende a capa y espada. Pero seamos científicos de verdad, ¿Hay registro de que Leonardo conociera estas técnicas? No. A estos argumentos los “científicos” responden: “suponemos que Leonardo conocía estas técnicas” Ah… Esto lo deja más claro, “suponen” ¿Qué científico no?
Hay otro aspecto por ver; ¿Cómo ligan históricamente el manto que está ahora en Turín con Leonardo DaVinci?
Según los científicos el Carbono 14 fecha a la Sábana Santa como del Siglo
XIV ¿Cómo llega hasta el Renacimiento con Leonardo Da Vinci?
Pues es sencillo, nuestros “científicos” suponen que la sábana expuesta durante del siglo XIV y la actual no es la misma. Suponen que fue cambiada en algún momento y suponen que nada de esto está registrado por que suponen Leonardo temía lo que supuestamente la Iglesia podía hacerle y por ello suponen que no hay nada escrito al respecto por ningún biógrafo o historiador del mundo.
Ah… Suponen de nuevo. ¡Qué científicos son los del Discovery y el NatGeo!
Supongo que la próxima Semana Santa vamos a tener que soportar de nuevo sus tonterías.
– Bendiciones
Posted in Apologética, Sin categoría |