Jan
31
2011
Bellos recuerdos
Author: Azael CruzBellos recuerdos
Es increíble que a estas alturas no haya escrito en este blog algo sobre la Legión de María.
La razón es que tal vez no sabía cómo abordarlo, e incluso ahora no estoy muy seguro de saber cómo pero mi experiencia dentro de la Legión de María me marcó para siempre tan profundamente que de no ser por la Legión, seguramente ahora no estaría escribiendo en este blog.

La Legión de María es un grupo apostólico que se ha extendido por muchas partes del mundo. El grupo está integrado por laicos primordialmente, que buscan “dar a luz a Jesús” en el mundo tan loco en el que vivimos.
El movimiento inició en Irlanda hace más de 75 años y ha traido muchas bendiciones a la Iglesia.
Yo conocí la Legión de María en el verano de 1995 gracias a la invitación de mi amiga Delia Lazcano.
Antes de eso yo no era precisamente un cristiano devoto de hecho, desconocía mi fe y mi pensamiento estaba moldeado en gran parte por el pensar de la época cargado de cientificismo.
Aunque yo siempre he sido católico había muchísimas dudas sobre muchos asapectos de la fe católica y del cristianismo en general.
Cuando me decidí a entrar a la Legión, me sentía moralmente obligado a resolver todas mis dudas, pues no podía hablar de algo que desconocía.
Eso me movió a estudiar apologética y esto a la vez me llevó a conocer y a amar cada vez más a Cristo.
La Legión también me inició en el camino de la oración y la meditación; y que mejor que con el rezo diario del Santo Rosario.
Por si fuera poco, la Legión de María me enseñó algo que cambió para siempre mi plan de vida cuando mi hermano en Cristo, José Ángel Moreno me dijo que TODOS estamos llamados a ser santos y que la santidad es posible y no sólo eso, sino que buscarla es una obligación como cristianos.
La Legión de María no me dio mucho; me dio TODO.
Cuando comenzamos con los preparativos para nuestra boda, tanto mi esposa como yo dejamos de servir activamente en la Legión, pero nos fuimos con el ardiente deseo de regresar algún día con nuestra vida apostólica renovados.
Para alegría de mi alma, hace un par de días gracias de nuevo a la convocatoria de Delia, nos reunimos algunos de quienes formamos parte de aquel grupo original de 1995.
Fue un gran gozo ver a todos de nuevo, muchos de ellos casados y con hijos.
¿Vendrá algo más después de esta reunión? No lo sé pero con toda mi alma lo deseo.
– Bendiciones








