
El ermitaño y santo Hilario, aún siendo ya de edad avanzada, se seguía alimentando sólo de hierbas y de agua en el desierto. Un día se le presentaron dos malechores vestidos de peregrinos y comenzaron a decir fanfarronadas:
“Ermitaño, ¿qué harías si te asaltaran unos maleantes?”.
El ermitaño podría haber dicho que ya los tenía delante, pero en cambio les contestó: “Quien no tiene nada, no teme a los ladrones”.
“Cierto. Supongamos que no tienes nada, pero podrían hacerte daño igualmente. ¿Y si te mataran?
“Sí, podrían darme muerte – contesta el viejo con una sonrisa irónica – pero ¿Crees que para mí supondría un gran disgusto? ¿Crees que podría temer miedo? Hace ochenta años que me estoy preparando para dar ese paso, ¿Cómo iba a tener miedo precisamente ahora?”
Tomado del libro: “¿De qué se ríen los santos?” de Lia Carini Alimandi.
Tags: ermitaño, muerte, santo
Posted in Humor, Religiosos poco comunes, Vida interior |