Archive for the ‘Contrastes’ Category

El funeral más bonito

Author: Azael Cruz

Hace apenas unos días que mi abuelita se fue de este mundo a la casa paterna. Fue algo muy difícil de asimilar pues pareciera que todos creíamos que mis abuelitos eran eternos pero no.

 

Sus últimos meses fueron muy complicados. Todo comenzó con una fuerte caída que solamente dejó de manifiesto que sus piernas ya no respondían como solían hacerlo. Luego todo se fue complicando más y más.

 


De pronto su ánimo decayó, no quería comer, ni moverse, ni hablar.

 

Esto la llevó al hospital en donde no cooperaba para nada para su mejora.

 

Gracias al amor prodigado por todos sus hijos fue respondiendo poco a poco hasta que la dieron de alta y regresó a casa.

 

De pronto todo fue cambiando y ella volvió a ser ella. Volvió a bromear, a reír, a platicar y a rezar.

 

Tuvo entonces una recaída y con profunda aceptación ingresó de nuevo al hospital. En cuestión de unos días expiró en profunda paz.

 

Mi tía que tuvo oportunidad de cuidarla un día antes de morir dijo que había pasado toda la noche despierta rezando el Santo Rosario una y otra vez. Durante su último día sucedió lo mismo. Con profunda paz (no nerviosa como solía estar) estuvo rezando todo el día.

 

Mi tío que le tocó cuidarla en sus últimos momentos también mencionó que rezaba sin parar el Rosario.

 

El rezo del Santo Rosario se interrumpió solamente cuando momentos antes de morir mi abuelita hizo una pausa para preguntarle a mi tío: ¿Quién es esa mujer tan hermosa? y después, expiró.

 

Creo que la última prueba que mi abuelita tuvo que pasar era aceptar su condición y abandonarse a la voluntad divina. Lo logró y de seguro ganó su corona bien merecida.

 

El funeral fue toda una experiencia. La gente era tanta que se llenaron dos salas de las capillas. Jamás vi tantas flores. Eran cerca de 20 coronas sin contar ramos y otros arreglos. Era impresionante.

 

La misa de réquiem también fue una experiencia muy especial. La calidez de toda la familia y amigos fue palpable.

 

Algo que siempre critiqué de mi abuelita era que cuando rezábamos el Rosario en navidad al final nos ponía a besar la imagen del Niño Dios. Lo malo era que tenía cerca de 5 y a TODOS nos lo ofrecía para besarlos. ¿Qué caso tenía besar a 5 imágenes del Niño Dios? Con una imagen bastaba. Sin embargo mi abuelita lo hacía por exceso de devoción. Imagino que al encontrarse con Jesús éste la llenó de besos, muchos besos, correspondiendo al gran amor que ella le mostró en este mundo.

 

El peso de los días

Author: Azael Cruz

No cabe duda que en ocasiones la vida nos parece un tanto rutinaria.

Salimos a trabajar o a la escuela, regresamos a casa, salimos a los mismos lugares, platicamos con la misma gente y a veces hacemos alguna actividad repetitiva gran parte de nuestro día y después al día siguiente y al siguiente.

El riesgo de este vertiginoso ritmo de vida que en ocasiones impide incluso que nos detengamos a pensar un poco quienes somos y que hacemos, es que nuestra vida nos comience a parecer tediosa y aburrida.

Es la tan temida rutina que mata el amor en nosotros. Mata silenciosamente nuestro amor al trabajo, nuestro amor a nuestra pareja, nuestro amor al prójimo y hasta nuestro amor a Dios.

Es la mortal rutina que hace que la acedia reine en nuestro corazón y vaya mermando en nosotros la capacidad de hacer las cosas con amor y por amor.

La mejor cura para este terrible mal es aprender a transformar rutias en rituales.

¿Qué es un ritual? Ritual es sinónimo de ceremonia, formalidad, protocolo, celebración festejo.

Sus antónimos según el diccionario, son : informalidad, desfachatez, indiferencia, falta de interés, falta de entusiasmo…

Se trata pues, de ver con una nueva óptica las actividades que hacemos a diario por simples que parezcan y darles un sentido de formalidad, darles la importancia que convierta cada acto de nuestra vida en una celebración. Es aprender a gozar una y otra vez la oportunidad que tenemos de estar vivos.

Cosas tan simples como ofrecer nuestros primeros pensamientos a Dios cada mañana o dar efusivamente los buenos días a nuestra familia o a la gente del trabajo. Tan simples como el acto de amor de lavar los platos cada noche para aliviar el cansancio de otro, o bien el moemento de hacer oración en familia o disfrutar de un juego de mesa o de una buena película. Tan simple como reír una y otra vez con las mismas anécdotas familiares.

Ejemplos hay muchísimos. Se puede vencer a la rutina, la cual no es otra cosa que el cansancio provocado por hacer las cosas sin amor.

Luchar y vencer a este enemigo es posible sin necesidad de grandes esfuerzos. La clave es estar alerta a los pequeños detalles de la vida diaria para hacer de ellos un ritual, es decir, una celebración de amor.

El peligro de vivir adormecido

Author: Azael Cruz

Hace poco nos dejó un gran comediante muy querido en nuestro país: Capulina.

También nos dejó hace apenas unos días otra persona que ha influido muchísimo en la manera en cómo hacemos nuestras tareas diarias, gracias a su creatividad y visión: Steve Jobs.

Ambas muertes me hicieron reflexionar sobre su trayectoria y lo que sembraron y cosecharon en su camino.

Sin embargo, ninguna de estas muertes me he hecho pensar y reflexionar sobre mi propia partida de este mundo como lo he meditado el día de hoy.

Falleció una persona que aunque no era familiar directo, lo sentía parte de mi familia.

No hizo grandes inventos ni fue una celebridad, pero al asistir a su velación y caer en la cuenta de que se trata de alguien a quien conocí, con quien conviví y platiqué muchas veces, también caí en la cuenta (como cada vez que voy a un velorio) de lo efímera que es mi estancia en este mundo.

Lo más sano que le puede pasar a nuestra alma es que reflexionemos sobre la muerte, pues nos recuerda que tal vez no estamos viviendo nuestra vida con la intensidad que debemos. Nos recuerda que hemos perdido mucho tiempo y que sin importar que tan trascendentes y célebres seamos para todo el mundo, siempre seremos más importantes para nuestros seres queridos.

Cuando una persona cercana fallece nos despierta a la realidad. Nos recuerda que debemos estar alerta; que no debemos dormirnos en nuestros laureles.

Ayúdame Señor, no quiero vivir adormecido.
No quiero vivir como si no fuera a morir, ni morir como si nunca hubiera vivido.

Casino Royale

Author: Azael Cruz

La semana pasada fuimos testigos de un hecho que nos dejó fríos.

Cuando pensamos que la situación no podía ponerse peor la catástrofe moral que hemos venido padeciendo alcanzó un nuevo nivel cobrando de tajo la vida de más de sesenta personas según datos oficiales.

Aún hay gente que ante estos hechos se toma el tiempo de detenerse y quejarse ante Dios con la única pregunta que se les viene a la mente: “¿Por qué?”

La respuesta es tan simple que hasta pena me da formular dicha pregunta. La verdad de todo esto es que los cristianos no hemos hecho nuestro trabajo como se debe.

La decadencia moral y cultural que sufrimos no es culpa del Estado únicamente. El Estado tiene desde luego gran parte de la responsabilidad pero los cristianos debemos tener la capacidad de construir un mundo mejor aún a pesar de los estados y gobiernos.

Así que no pierdo tiempo tampoco hablando de la corrupción ni de la falta de responsabilidad de los gobernantes. Hablaré solamente de lo que me corresponde a mí.

Es sencillo deslindarse de todo tipo de responsabilidad cuando suceden estas tragedias pero hay que entender que se trata de la factura que se cobra a una sociedad que entra en decadencia por la ausencia de una correcta escala de valores cívicos y familiares y en esto como comunidad que somos todos llevamos parte de responsabilidad.

Con facilidad mentimos, insultamos, engañamos, gritamos, tiramos basura, maltratamos lo ajeno y lastimamos concientemente a los demás y lo peor es que enseñamos a nuestros hijos y a los más jóvenes a ser del mismo modo. Así es como se comienza a construir una sociedad autodestructiva; desde la autodestrucción de la familia misma.

Señalar es sencillo, asumir responsabilidades es duro y requiere madurez.

Debo pensar en eso cuando reflexiono sobre mi trato con los demás.

¿Hasta dónde tendrá repercusiones mi conducta o mis omisiones?

Siempre habrá alguien observándote. ¿Qué ejemplo estás dejando al mundo de ti mismo?

¿Eres así por que te trataron mal en el pasado? ¿Eres así por que recibiste malos ejemplos?

Ok, tal vez tengas razón, pero yo te diría y me digo a mi mismo: ¿No crees que ya eres lo suficientemente mayor como para decidir hacer lo correcto a pesar de tu pasado?

Oremos por nuestros gobernantes.
Oremos por la conversión de quienes siembran elterror.
Oremos por la paz. Vivamos la paz.
Oremos por nosotros mismos.

El poder de la Death Note

Author: Azael Cruz

Como lo mencioné en un post anterior, no soy muy afecto a las animaciones japonesas (ok, reconozco que he visto muchas pero por complicidad con mi esposa aunque admito que muchas las he disfrutado) sin embargo no no dudo en admitir que una serie que disfruté (y sigo disfrutando mucho) es Death Note. ¿Eso no me hace otaku verdad?

El punto es que estuve recordando hace unos días uno de los tantos temas reflexivos de esta serie: La responsabilidad de ser inteligente.

Claro, es muy presuntuoso decir: “soy muy inteligente” así que vamos a plantearlo de otro modo. Todos somos buenos para algo, y ese conocimiento o habiliadad nos da “poder”.

Ese “poder” lo podemos utilizar para ganarnos la vida de manera honesta, pero también podemos darle un uso inadecuado.

El conocer más que los demás en cualquier materia nos da un poder que conlleva una responsabilidad de buen uso. Ya sé. Sonó como frase de Spiderman (un gran poder conlleva una gran responsabilidad) pero ¡Es cierto!

Tal vez no dimensionamos el poder que tenemos de influir en las vida de otros y por eso es que nuestras acciones a veces las tomamos muy a la ligera.

Dame Señor un espíritu sensato para actuar siempre con responsabilidad.

Encontrar el camino siempre es un reto. Muchas opciones. Muchas veredas para tan pocas oportunidades de decidir.

Pero en ocasiones el reto de seguir el camino elegido (aún siendo conscientes de que es el adecuado) es más difícil que la elección.

A veces es más desafiante luchar contra nuestra naturaleza y nuestro carácter (o falta de carácter) que identificar cuál es el sendero a seguir.

Sabemos qué hacer pero ¿Cómo dar el primer paso?

Es decir; todos como cristianos sabemos lo que el amor a nuestro prójimo debe ser y sin embargo seguimos envueltos dentro de nuestro propio egoísmo. ¿Por qué tememos tanto dar ese salto y vivir el evangelio en verdad?

Tenemos la luz, sabemos el sendero pero no nos atrevemos a dar el primer paso… Declaradamente lo postergamos siempre para el día siguiente. Como si tuviéramos seguro que habrá un día siguiente.

Señor me diste libertad para seguirte. Sin esa libertad el amor no tendría sentido pues la libertad que me has dado me permite darte lo único que no tienes y te puedo entregar libremente: mi amor.

¿Por qué nos aferramos?

Author: Azael Cruz

Creo que es parte de nuestra naturaleza.

Buscamos como todo ser viviente la seguridad. Por instinto hasta los organismos más primitivos para garantizar su supervivencia pasan todo el tiempo buscando un refugio para sobrevivir.

En parte está bien. Aunque a veces perdemos un poco la dimensión de las cosas mientras buscamos estar seguros.

El problema es cuando nos aferramos a nuestra “seguridad” o a nuestro “espacio de confort”.

Por aferrarnos podríamos perder muchas oportunidades de crecimiento. De hecho, estoy convencido que aferrarnos a algo es la mejor manera de privarnos de algo mejor.

Es decir; aferrarnos a nuestro estilo de vida es la mejor manera de negarnos nosotros mismos la oportunidad de cambiar y ser mejores.

¿Qué papel vas a tomar tú?

Author: Azael Cruz

En algún lugar escuché una historia sobre un tigre y un lobo.

El lobo había quedado atrapado bajo el tronco de un árbol robusto y pesado encontrándose irremediablemente inmovilizado y condenado a una muerte casi segura en poco tiempo.

Ya fuera por hambre, o por los depredadores, el lobo estaba esperando angustiosamente la muerte, cuyo olor comenzaba a impregnar el lugar de aquel suceso.

Un hombre contemplaba aquello sintiendo una profunda pena por aquel animal. Sintió además cierta empatía con el lobo ya que el hombre de igual modo se sentía oprimido principalmente, por sus problemas económicos.

De pronto apareció en la escena un tigre corpulento y vigoroso que se acercó lentamente hacia el lobo.

El hombre al ver al tigre acercarse pensó que ese era irremediablemente el final para aquel lobo.

Para su sorpresa, el tigre no se acercó al lobo para comérselo sino para auxiliarlo. El felino traía en sus fauces algo parecido a una perdiz y la acercó hasta el lobo para que éste se alimentara, recuperara sus fuerzas y pudiera salir de tan peligrosa situación.

El hombre entonces pensó: “¡Ya sé lo que debo hacer!”

Entonces aquel hombre se dejó caer sobre una acera con las peores ropas que pudo encontrar buscando con su apariencia inspirar tanta lástima como aquel lobo. Él esperaría a que llegara un tigre para camniar su situación.

Después de mucho mendigar y padecer hambre, escuchó una voz del cielo que le decía: “¡Insensato! Imita al tigre no al lobo”.

Hoy todos podemos ser lobos. Tenemos mucho por que quejarnos y podemos tirarnos y esperar a que alguien cambie nuestra situación.

Pero también todos podemos ser tigres. Todos podemos ayudar. De diferentes maneras y en diferentes condiciones pero todos tenemos algo que agradecer y algo con que ayudar.

¿Tú que opción tomarás ante los problemas?

¿Serás lobo o tigre?

La fe se prueba en el fuego

Author: Azael Cruz

Sólo a través de las pruebas podemos fortalecernos y crecer.

Aún sabiendo esto ¡Cómo huímos de las pruebas!

A veces no tenemos muchas opciones mas que resignarnos de buen modo y con valentía sobrellevar las pruebas o desmoronarnos en nuestro temor a fracasar.

El miedo se está apoderando de muchos en mi ciudad pero ¿Qué tipo de fe es esa que no se atreve a superar al miedo?

Es justamente ahora que debemos ser hombres y mujeres de fe.

Sólo venciendo el temor caminaremos sobre las aguas.

Hablando de paz

Author: Azael Cruz

Últimamente todos hablan sobre la paz. Lo curioso del asunto es que ligan el concepto de paz con el de seguridad.

Los medios informativos prefieren llamarlo un problema de seguridad, aunque en el fondo sabemos es un problema de paz.

Pero ¿Qué es la paz? ¿Qué es la seguridad?

El asunto de la seguridad se reduce a una cuestión de las autoridades y cuyas soluciones son la represión, el aumento de policías y militares asi como el aumento de penas para los delincuentes.

El asunto de la paz se reduce a pensar que paz es ausencia de guerra. También se reduce el concepto de paz a el hecho de sentir cierta seguridad financiera o bienestar físico.

Hablar de paz va más allá de esto. Hace poco escuché en un programa una definición que me encantó: “Paz es sentir el contento de Dios en nuestro corazón” es decir, con otras palabras, ser conscientes de que Dios está contento con nosotros.

¿Cuándo tenemos esta sesación? Cuando hacemos lo que nos toca hacer, lo hacemos bien y con amor ayudando al projimo con nuestra labor.

Sí todos fuéramos conscientes de la voluntad de Dios en nuestra vida (que se descubre en la oración diaria) y si nos empeñáramos en cumplirla terminaríamos nuestro día con verdadera paz en el corazón. Esta paz se desbordaría en nuestros hogares y de nuestros hogares a toda la sociedad.

En pocas palabras, si oráramos con el corazón, sobrarían las nuevas medidas de seguridad.

Paz y bien.