
Suelo ver películas y después criticarlas pero en este caso creo que es la primera vez que una película me critica a mí.
Seré sincero, al terminar de ver la cinta me sentí bastante incómodo, molesto, perturbado… me pareció una total pérdida de tiempo y me arrepentí mucho de haberla visto. Pero como es una de esas películas que te dejan pensando, la medité y mis primeras impresiones se modificaron un poco y aprecié la película mejor. No digo que me haya gustado, pero era necesario en el sentido que me dio una gran lección.
La película “Funny games” (Juegos sádicos, en México) es escrita y dirigida por Michael Haneke y la versión que yo vi (de hace un par de años mas o menos) es un remake que hizo el director de su misma película “cuadro por cuadro” ya que la original es de 1997 y estaba en alemán, lo que presentaba un gran problema para su distribución en Estados Unidos.
¿Buena? ¿Mala? Como película creo que es muy buena, yo no puedo decir que me gustó pero me sirvió de mucho y me apena que tenga que existir una película como ésta para que reaccionemos sobre el tema de la violencia pero de una mirada introspectiva.
Sin más preámbulos, iniciaré con una reseña breve de la película así que… SPOILERS
Bueno, inicia la cinta presentándonos a una familia de clase media-alta que inicia sus vacaciones en una casa cerca de un lago la cual está ubicada en un fraccionamiento exclusivo. La familia está compuesta por los padres y un niño de aproximadamente 11 años. Ellos representan lo que tal vez muchos quisiéramos en la vida: una familia feliz, esposos que se aman, un buen hijo, vacaciones, es decir, estabilidad económica… la imagen de felicidad que muchos traemos dentro.
El problema comienza cuando de improviso, mientras padre e hijo se encuentran preparando el bote en el muelle, un joven rubio como de 18 años, vestido totalmente de blanco toca a la puerta de la casa y pide a la señora un huevo. (¿Extraño no?) la mujer confiada lo invita a pasar mientras busca en su refrigerador. La señora comienza a desconfiar en el momento en que ve que otro joven, compañero del primero ha entrado a casa y están tocando unos palos de golf que están cerca de la puerta. Uno de los jóvenes elogiando los palos de golf, pide permiso a la señora de probar uno de los palos afuera.
El joven sale y de pronto deja de escucharse el perro de la familia que había estaba ladrando como loco desde que los jóvenes aparecieron. Papá e hijo al escuchar como ladraba el perro con insistencia deciden ver qué es lo que sucede en casa. Uno de los jóvenes de manera educada (¿Respetuosa?) comienza a faltar al respeto a la familia con comentarios ácidos, lo que hace que el padre de familia pierda el control y le de una bofetada. Acto seguido e inmediato uno de los jóvenes (el líder) usando un palo de golf le quiebra la pierna al papá dejándolo inmóvil en una escena demasiado rápida.
De allí en delante estos desquiciados jóvenes torturarán a la familia lentamente obligándolos a “jugar” diferentes juegos según sus reglas… Spoiler más revelador… esto lo llevarán hasta terminar con la familia.
Al ver la película te sientes incómodo, impotente… y lo peor (que en un principio desconcierta bastante) es que los jóvenes asesinos te hacen partícipe de cada cosa que hacen, cuando en repetidas ocasiones el líder mira hacia la cámara y le pide al espectador que tome una postura moral respecto a lo que sucede como por ejemplo, cuando anuncia a la familia que van a estar muertos dentro de las siguientes 12 horas, el joven mira a la cámara y pregunta al espectador: “¿Tu qué crees? ¿Crees que ellos van a ganar? ¿Con quien estás?”
Los jóvenes lo hacen todo de manera educada y refinada viéndose ellos siempre muy limpios y correctos como burlándose de las reglas y convencionalismos sociales. Pareciera que los jóvenes están actuando en una comedia mientras que la familia en un drama y este choque de géneros hace también que el espectador se sienta incómodo.
La primera muerte es la más inesperada, la del niño, casi rompiendo un tabú hollywoodense. A partir de allí ¿se puede decir que esto tendrá un final feliz? Desde luego que no… sólo queda un sentimiento en el espectador: “Venganza” y queremos que estos jóvenes odiosos, que para ese momento son la peor escoria que ha visto espectador, mueran de la peor manera.
En la cinta hay planos largos… muy largos, uno como de 5 minutos, que parecen una fotografía, dignos de una película más bien de arte, aunque los efectos que produce en la película son mas bien para generar desesperación o invitar a la reflexión (depende del espectador)
En su desesperación, papá y mamá buscan escapar y traer ayuda de maneras tan absurdas que también desesperan a cualquier ser pensante.
Sientes de pronto tanta angustia… pero quieres ver hasta el final, quieres ver cómo van a terminar estos engendros del mal, por que no pueden terminar bien después de tanta maldad ¿o sí? Lo curioso es que el espectador se siente incómodo y siente que está viendo una cinta de violencia cuando frente a la cámara no ha sucedido ningún acto de violencia… todos han sido sugeridos… no se ha visto ni un balazo, ni un golpe, ni una apuñalada… y te sientes peor que si estuvieras viendo una de Saw, cuando toda la violencia realmente sólo ha sucedido en la mente del espectador.
La única escena violenta es cuando en un descuido de los jóvenes, la mamá toma una escopeta y dispara justo en el pecho de uno de los intrusos matándolo de inmediato. Esta escena, la única realmente violenta de forma gráfica, es aplaudida por el espectador que se cataloga como “no violento”. El espectador se siente feliz por que hayan matado a uno de los jóvenes ¿cómo es eso? ¿No que no te gustaba la violencia?
Pero de pronto todo cambia. Las reglas del juego las tienen y siempre las han tenido los jóvenes asesinos. Entonces el joven líder al ver que le han disparado a su compañero se pone a buscar desesperadamente el control remoto de la televisión, lo encuentra y comienza a rebobinar la cinta ¡Sí, comienza a rebobinar la película! y regresa hasta un momento antes de que la señora le dispare a su compañero y de esta manera lo evita.
Es difícil ver la cinta y no pensar un poco en la “Naranja mecánica” de Kubrick, que esa la verdad no me gustó ni me hizo pensar sino sólo horrorizarme de la juventud y sus desenfrenos y de la sociedad y sus prejuicios. FIN DE SPOILERS
Señor, por favor no permitas que en mi corazón la violencia y el odio vayan ganando terreno. ¿Acaso me he vuelto tan insensible?
Bendiciones a todos.
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