Jul
27
2011
El laberinto de nuestra complejidad
Author: Azael CruzEncontrar el camino siempre es un reto. Muchas opciones. Muchas veredas para tan pocas oportunidades de decidir.
Pero en ocasiones el reto de seguir el camino elegido (aún siendo conscientes de que es el adecuado) es más difícil que la elección.
A veces es más desafiante luchar contra nuestra naturaleza y nuestro carácter (o falta de carácter) que identificar cuál es el sendero a seguir.
Sabemos qué hacer pero ¿Cómo dar el primer paso?
Es decir; todos como cristianos sabemos lo que el amor a nuestro prójimo debe ser y sin embargo seguimos envueltos dentro de nuestro propio egoísmo. ¿Por qué tememos tanto dar ese salto y vivir el evangelio en verdad?
Tenemos la luz, sabemos el sendero pero no nos atrevemos a dar el primer paso… Declaradamente lo postergamos siempre para el día siguiente. Como si tuviéramos seguro que habrá un día siguiente.
Señor me diste libertad para seguirte. Sin esa libertad el amor no tendría sentido pues la libertad que me has dado me permite darte lo único que no tienes y te puedo entregar libremente: mi amor.







