El mundo sin internet

Author: Azael Cruz

Con todo esto de la ley SOPA que restringirá en caso de ser aprobada, el manejo de información en internet, me he puesto a pensar en el mundo antes del internet.

 

Sé que para los jóvenes esto será muy difícil de imaginar pues ya cuando eran niños el mundo se estaba configurando al modo que es hoy, es decir, “on line”. Pero para quienes somos de la famosa “Generación X” no es tan difícil recordarlo. Lo difícil es pensar cómo vivíamos sin muchas de las herramientas que hoy consideramos casi vitales.

 

Les puedo contar a las generaciones más jóvenes que un mundo sin internet no es tan malo. Muchas cosas se disfrutaban de manera más auténtica o al menos así nos parecía a los de mis tiempos tal vez, por no tener todas las opciones que los jóvenes de hoy tienen.

 

Entiendo perfectamente la preocupación de los jóvenes pues eso implicaría un cambio radical de su mundo y del modo en como interactúan con él.

 

Sobre mi opinión de la ley SOPA diré que cualquier acto virtuoso que se hace obligado no es más que una inmoralidad disfrazada.

El peso de los días

Author: Azael Cruz

No cabe duda que en ocasiones la vida nos parece un tanto rutinaria.

Salimos a trabajar o a la escuela, regresamos a casa, salimos a los mismos lugares, platicamos con la misma gente y a veces hacemos alguna actividad repetitiva gran parte de nuestro día y después al día siguiente y al siguiente.

El riesgo de este vertiginoso ritmo de vida que en ocasiones impide incluso que nos detengamos a pensar un poco quienes somos y que hacemos, es que nuestra vida nos comience a parecer tediosa y aburrida.

Es la tan temida rutina que mata el amor en nosotros. Mata silenciosamente nuestro amor al trabajo, nuestro amor a nuestra pareja, nuestro amor al prójimo y hasta nuestro amor a Dios.

Es la mortal rutina que hace que la acedia reine en nuestro corazón y vaya mermando en nosotros la capacidad de hacer las cosas con amor y por amor.

La mejor cura para este terrible mal es aprender a transformar rutias en rituales.

¿Qué es un ritual? Ritual es sinónimo de ceremonia, formalidad, protocolo, celebración festejo.

Sus antónimos según el diccionario, son : informalidad, desfachatez, indiferencia, falta de interés, falta de entusiasmo…

Se trata pues, de ver con una nueva óptica las actividades que hacemos a diario por simples que parezcan y darles un sentido de formalidad, darles la importancia que convierta cada acto de nuestra vida en una celebración. Es aprender a gozar una y otra vez la oportunidad que tenemos de estar vivos.

Cosas tan simples como ofrecer nuestros primeros pensamientos a Dios cada mañana o dar efusivamente los buenos días a nuestra familia o a la gente del trabajo. Tan simples como el acto de amor de lavar los platos cada noche para aliviar el cansancio de otro, o bien el moemento de hacer oración en familia o disfrutar de un juego de mesa o de una buena película. Tan simple como reír una y otra vez con las mismas anécdotas familiares.

Ejemplos hay muchísimos. Se puede vencer a la rutina, la cual no es otra cosa que el cansancio provocado por hacer las cosas sin amor.

Luchar y vencer a este enemigo es posible sin necesidad de grandes esfuerzos. La clave es estar alerta a los pequeños detalles de la vida diaria para hacer de ellos un ritual, es decir, una celebración de amor.

El peligro de vivir adormecido

Author: Azael Cruz

Hace poco nos dejó un gran comediante muy querido en nuestro país: Capulina.

También nos dejó hace apenas unos días otra persona que ha influido muchísimo en la manera en cómo hacemos nuestras tareas diarias, gracias a su creatividad y visión: Steve Jobs.

Ambas muertes me hicieron reflexionar sobre su trayectoria y lo que sembraron y cosecharon en su camino.

Sin embargo, ninguna de estas muertes me he hecho pensar y reflexionar sobre mi propia partida de este mundo como lo he meditado el día de hoy.

Falleció una persona que aunque no era familiar directo, lo sentía parte de mi familia.

No hizo grandes inventos ni fue una celebridad, pero al asistir a su velación y caer en la cuenta de que se trata de alguien a quien conocí, con quien conviví y platiqué muchas veces, también caí en la cuenta (como cada vez que voy a un velorio) de lo efímera que es mi estancia en este mundo.

Lo más sano que le puede pasar a nuestra alma es que reflexionemos sobre la muerte, pues nos recuerda que tal vez no estamos viviendo nuestra vida con la intensidad que debemos. Nos recuerda que hemos perdido mucho tiempo y que sin importar que tan trascendentes y célebres seamos para todo el mundo, siempre seremos más importantes para nuestros seres queridos.

Cuando una persona cercana fallece nos despierta a la realidad. Nos recuerda que debemos estar alerta; que no debemos dormirnos en nuestros laureles.

Ayúdame Señor, no quiero vivir adormecido.
No quiero vivir como si no fuera a morir, ni morir como si nunca hubiera vivido.

No hay mucho que explicar

Author: Azael Cruz

Hablando de santidad, he escuchado muchos santos hablar al respecto muy atinadamente; como a San José María Escribá, La Madre Teresa de Calcuta, Santa Teresita de Lisieux, etc. Pero nunca había leído las palabras del Cardenal Newman que encontré en el libro “¿Podemos ser santos? de Frank Duff, fundador de la Legión de María.

En este libro El Cardenal Newman comenta:

“Si me pregunta que debe hacer para ser perfecto, yo le digo, primero no permanezca en la cama más del tiempo debido; dé sus primeros pensamientos a Dios; haga una visita al Santísimo Sacramento; diga el Ángelus devotamente; coma y beba para la gloria de Dios; rece bien el Santo Rosario; recójase; aleje los malos pensamientos; haga bien su meditación; examínese diariamente; acuéstese a tiempo, y será perfecto.”

Debe entenderse el término “perfecto” como sinónimo de “santo”.

Lo que dice el Cardenal Newman es muy aterrizado y cierto. Me queda claro qué hacer para vivir con santidad, pero en este mundo tan vertiginoso ¡Qué difícil se me antoja esta empresa! Desistiría si no fuera mandato expreso de Jesús que buscáramos la santidad:

Mateo 5:48
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Respecto a la santidad pues, no hay mucho que explicar… ¡Hay mucho que hacer!

Super 8

Author: Azael Cruz

Yo creí que los viajes en el tiempo no serían posibles hasta dentro de algunos años pero me llevé una gran sorpresa al verme viajar en el tiempo cuando me encontré con la cinta “Super 8″.

Yo no conocía mucho sobre la película por lo que no esperaba nada en concreto y fue muy grato que me hiciera sentir realmente como si estuviera a principios de los años 80′s cuando yo aún era un niño.

Es tan perfecta la ambientación que parecía que estaba frente a una película que “olvidé ver” en mi infancia y que la veía hasta ahora. Podría estar al lado de cintas como los “Goonies” o “E.T.”

La cinta en sí por su trama no es nada del otro mundo, lo que la hace tan mágica es esa contextualización retro que seguramente ha capturado a muchos de mi generación y que nos hizo sentir por un instante que de nuevo éramos niños jugando a ser aventureros o héroes locales en nuestra imaginación.

La noche del demonio

Author: Azael Cruz

Siguiendo con las películas que he visto ultimamente, le toca el turno a la película “La noche del demonio”.

No tengo en realidad demasiado que decir de esta cinta. Prometía mucho y mis expectativas se quedaron a medias.

Me habían comentado que era una cinta realmente terrorífica y que a más de uno de los más fervientes seguidores del género de terror les había quitado el sueño.

La cinta inicia muy bien en verdad y hay momentos que en verdad sí me perecieron terroríficos pero cuando la cinta llega a la mitad todo se cae y se torna caricaturezco y carente de originalidad y esa fue la última impresión que me quedó de la película.

Una vez más, el tema de los fantasmas y demonios deja de tratarse desde el punto de vista “religioso – espiritual” para tratarse desde un punto de vista “new age – pseudo científico” y el resultado es desastrozo dejándonos un desenlace muy al estilo del Hollywood de los últimos tiempos en donde el mal no puede ser eliminado y en donde al parecer estamos todos a merced de los poderes de las tinieblas sin ninguna ayuda divina, abandonados de Dios.

La espiritualidad oriental

Author: Azael Cruz

Hace poco tuve la oportunidad de ver la película de Kung-fu panda 2.

La verdad, la cinta me pareció muy buena, sobre todo por que el panda ahora también hace movimientos de Tai chi (arte marcial que me gusta mucho y que solía practicar).

No tengo nada en contra de la cinta sólo que se convirtió en el punto de partida para una serie de reflexiones sobre la espiritualidad cristiana y la filosofía y espiritualidad de las religiones y culturas orientales.

La película citada gira en torno a que el personaje principal (Po) para enfrentar a sus adversarios debe primero encontrar la “paz interior” la cual alcanzaba realizando una serie de movimientos de Tai Chi con algo de meditación.

¿No te parece que suena muy sencillo encontrar la paz interior de esta manera? Si así fuera habría muchísimos más que practicaran Tai chi.

Se trata a la paz interior como algo de lo cual uno puede apropiarse con facilidad y casi con sólo desearlo.

Cuando yo comentaba que practicaba Tai chi no faltaba quien dijera: “¡Qué bueno! Eso trae mucha paz ¿verdad?” Yo les decía que por más tai chi que hiciera, si no había pagado mi recibo del teléfono no podía dormir.

La paz interior entonces es algo más profundo que realizar unos cuantos movimientos físicos. Está ligado en gran parte con la responsabilidad con nuestro entorno, es decir, hacer y cumplir con lo que nos corresponde.

Como cristianos sabemos además que la paz también la encontramos en declarar que creemos en Cristo y vivir congruentemente al respecto.

Pero bueno, a lo que iba; las filosofías y religiones orientales no dejan de fascinar al hombre occidental sobre todo en los últimos tiempos. ¿Por qué tan repentino interés?

La respuesta es simple: la espiritualidad oriental es sumamente individualista y además cómoda. Al parecer es muy latoso lidiar con la idea del pecado, de la comunidad, del cumplimiento de tantas normas y del compromiso.

Para el oriental la comunión con lo divino depende de los méritos y esfruerzo propios (pelagianismo) Para el cristiano la comunión con Dios (no con lo divino) no depende de mis esfuerzos ni mis méritos. Para el cristiano el mérito es de Cristo y por Él podemos dirigirnos al Padre.

Para nosotros esa comunicación no depende de nuestro esfuerzo sino de nuestra apertura, nuestra docilidad para hablar con Dios. Hablamos con Dios y no con una fuerza universal anónima.

La paz interior (sin intención de ofender al Kung-fu panda) no depende de la meditación ni de hacer ciertos movimientos que si bien me darán un bienestar físico temporal, distan mucho de poder darme la paz verdadera que vienen de mi fidelidad y comunión con quien me ha llamado a la vida y con quien me puedo comunicar más íntimamente que conmigo mismo.

Casino Royale

Author: Azael Cruz

La semana pasada fuimos testigos de un hecho que nos dejó fríos.

Cuando pensamos que la situación no podía ponerse peor la catástrofe moral que hemos venido padeciendo alcanzó un nuevo nivel cobrando de tajo la vida de más de sesenta personas según datos oficiales.

Aún hay gente que ante estos hechos se toma el tiempo de detenerse y quejarse ante Dios con la única pregunta que se les viene a la mente: “¿Por qué?”

La respuesta es tan simple que hasta pena me da formular dicha pregunta. La verdad de todo esto es que los cristianos no hemos hecho nuestro trabajo como se debe.

La decadencia moral y cultural que sufrimos no es culpa del Estado únicamente. El Estado tiene desde luego gran parte de la responsabilidad pero los cristianos debemos tener la capacidad de construir un mundo mejor aún a pesar de los estados y gobiernos.

Así que no pierdo tiempo tampoco hablando de la corrupción ni de la falta de responsabilidad de los gobernantes. Hablaré solamente de lo que me corresponde a mí.

Es sencillo deslindarse de todo tipo de responsabilidad cuando suceden estas tragedias pero hay que entender que se trata de la factura que se cobra a una sociedad que entra en decadencia por la ausencia de una correcta escala de valores cívicos y familiares y en esto como comunidad que somos todos llevamos parte de responsabilidad.

Con facilidad mentimos, insultamos, engañamos, gritamos, tiramos basura, maltratamos lo ajeno y lastimamos concientemente a los demás y lo peor es que enseñamos a nuestros hijos y a los más jóvenes a ser del mismo modo. Así es como se comienza a construir una sociedad autodestructiva; desde la autodestrucción de la familia misma.

Señalar es sencillo, asumir responsabilidades es duro y requiere madurez.

Debo pensar en eso cuando reflexiono sobre mi trato con los demás.

¿Hasta dónde tendrá repercusiones mi conducta o mis omisiones?

Siempre habrá alguien observándote. ¿Qué ejemplo estás dejando al mundo de ti mismo?

¿Eres así por que te trataron mal en el pasado? ¿Eres así por que recibiste malos ejemplos?

Ok, tal vez tengas razón, pero yo te diría y me digo a mi mismo: ¿No crees que ya eres lo suficientemente mayor como para decidir hacer lo correcto a pesar de tu pasado?

Oremos por nuestros gobernantes.
Oremos por la conversión de quienes siembran elterror.
Oremos por la paz. Vivamos la paz.
Oremos por nosotros mismos.

El poder de la Death Note

Author: Azael Cruz

Como lo mencioné en un post anterior, no soy muy afecto a las animaciones japonesas (ok, reconozco que he visto muchas pero por complicidad con mi esposa aunque admito que muchas las he disfrutado) sin embargo no no dudo en admitir que una serie que disfruté (y sigo disfrutando mucho) es Death Note. ¿Eso no me hace otaku verdad?

El punto es que estuve recordando hace unos días uno de los tantos temas reflexivos de esta serie: La responsabilidad de ser inteligente.

Claro, es muy presuntuoso decir: “soy muy inteligente” así que vamos a plantearlo de otro modo. Todos somos buenos para algo, y ese conocimiento o habiliadad nos da “poder”.

Ese “poder” lo podemos utilizar para ganarnos la vida de manera honesta, pero también podemos darle un uso inadecuado.

El conocer más que los demás en cualquier materia nos da un poder que conlleva una responsabilidad de buen uso. Ya sé. Sonó como frase de Spiderman (un gran poder conlleva una gran responsabilidad) pero ¡Es cierto!

Tal vez no dimensionamos el poder que tenemos de influir en las vida de otros y por eso es que nuestras acciones a veces las tomamos muy a la ligera.

Dame Señor un espíritu sensato para actuar siempre con responsabilidad.

Encontrar el camino siempre es un reto. Muchas opciones. Muchas veredas para tan pocas oportunidades de decidir.

Pero en ocasiones el reto de seguir el camino elegido (aún siendo conscientes de que es el adecuado) es más difícil que la elección.

A veces es más desafiante luchar contra nuestra naturaleza y nuestro carácter (o falta de carácter) que identificar cuál es el sendero a seguir.

Sabemos qué hacer pero ¿Cómo dar el primer paso?

Es decir; todos como cristianos sabemos lo que el amor a nuestro prójimo debe ser y sin embargo seguimos envueltos dentro de nuestro propio egoísmo. ¿Por qué tememos tanto dar ese salto y vivir el evangelio en verdad?

Tenemos la luz, sabemos el sendero pero no nos atrevemos a dar el primer paso… Declaradamente lo postergamos siempre para el día siguiente. Como si tuviéramos seguro que habrá un día siguiente.

Señor me diste libertad para seguirte. Sin esa libertad el amor no tendría sentido pues la libertad que me has dado me permite darte lo único que no tienes y te puedo entregar libremente: mi amor.