¿Dios no creó el universo?

Author: Azael Cruz

Dejando de lado la lógica científica, el Sr. Stephen Hawking asegura categóricamente que el universo no fue creado por Dios y que no es necesario un dios para explicarse el origen del universo tal y como lo conocemos.

Dice, y lo cito textualmente: “Dios no creó el Universo y el Big Bang fue la consecuencia inevitable de las leyes de la física”.

Lo primerito que le preguntaría Santo Tomás de Aquino o San Agustín sería: ¿y esas leyes de la física quién las creó?

La lógica bastante simplista de este reconocido físico y sus reiterados ataques a la existencia de Dios me hace pensar que detrás de esta postura puede haber algo más…

Stephen Hawking padece desde hace mucho tiempo de distrofia neuromuscular que ha avanzado en los últimos años y lo ha dejado prácticamente paralizado.

Tal vez su actitud sea como la de aquel personaje biblico nombrado por la tradición cristiana como Gestas. Él era uno de los ladrones crucificados junto a Jesús. Era el que en su desgracia desconocía a Dios y maldecía su condición.

No tengo la certeza de que este sea el caso del Sr. Hawking pero espero de corazón que no, pues he conocido a otras personas que sí reaccionan así frente a la desgracia y son incapaces de vislumbrar la existencia y la voluntad de Dios en las tribulaciones y obstáculos que nos asaltan día con día y de este modo solamente amargan más y más su vida.

Por otro lado, explicar, refutar o afirmar la existencia o no existencia de Dios desde una lógica unilateral y desconociendo la experiencia del Hombre a través de los años, la cultura y la sociedad es un poco atrevido, soberbio y si me permiten, muy pero muy poco científico.

El teatro del absurdo

Author: Azael Cruz

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Hace unos días unos familiares. Me comentaron que habían ido a una de las sesiones de sanación de un nuevo “sanador” llamado René Mey.

Mey es un francés radicado en México que ha viajado predicando a favor de la importancia de la espiritualidad en nuestros días “sanando” a todo aquel que solicite su ayuda.

Por lo que me contaron mis familiares muchísimas personas fueron al encuentro de este personaje quien ayudado por sus discípulos acomodaban a las personas para que este hombre pasara y con su mano poderosa los sanara.

Estos familiares míos arriesgándose a mi opinión (demasiado ortodoxa para la mayoría) me platicaron del asunto preguntándome qué sabía al respecto. Esto me lo dijeron con mucha emoción hablándome de cómo caían las personas mientras el señor Mey pasaba cerca de ellos y cómo sentían calor y como otros hablaban en lenguas cuando él pasaba.

Para rematar me hablaron de que estaba en cartelera una película llamada “Más allá de la luz” en donde se trataba la historia de este embajador de la paz.

De entrada al escuchar todo lo que me decían me pareció muy “new age” pero antes de refutar cualquier cosa dije que lo investigaría.

Mi investigación fue sumamente sencilla, puse en Google el nombre de René Mey y los resultados hablaron por si mismos.

Primero, me dijeron que este “sanador” era conocido internacionalmente y que viajaba por “todos lados” sanando a quien lo necesitara. Falso. El hombre ha trabajado prácticamente solo en México (País ávido de soluciones milagrosas y muy desesperado).

Segundo, no existe un artículo en wikipedia sobre Rene Mey, lo que me habla de su poca trascendencia. En Francia ni lo fuman.

Tercero, todos los sitios en donde aparece son de corte esotérico. Imagínense, en uno de esos sitios se hablaba también de una entrevista a una ¡mujer reptil!

Cuarto. Para terminar me encontré con la filosofía de René Mey. Pregona una de las máximas más importantes del New age: espiritualidad en lugar de religión. De pasada habló a favor del aborto y de la homosexulidad.

Me encontré además con la opinión de Frank Morera, un distinguido apologista católico quien no baja de brujo y charlatán al señor Mey. Por cierto, Frank Morera sí es mencionado en wikipedia en el artículo de apologistas.

Al despejarse todas mis dudas respecto a este personaje solo me queda como conclusión que Mey si es que realmente tiene algún poder, no es de buena fuente y en definitiva no es buena para el espíritu.

Ya nos había advertido mucho el Señor Jesús sobre este tipo de ilusionistas.

Me imagino su show de sanación… Algo así como la película “Salto de fe” de Steve Martin. Claro que en los testimonios no podía faltar el “tumoroso” que sanó milagrosamente. Un teatro del absurdo que envidiaría el mismo Eugene Ionesco.

Cuando ser rebelde es lo común

Author: Azael Cruz

Hace unos momentos pasando los canales del televisor (con el cual procuro tener el menor contacto posible) me llamó la atención una entrevista que le hacían a Héctor Suárez Gomís respecto a un libro que escribió.

Lo que me llamó la atención fue cómo platicaba de su obra y de su persona como si lo que hiciera se tratase de la gran novedad.

Dice el actor (y ahora escritor) que sus libros son de humor y están basados en burlarse de lo establecido (uyyy qué original) que ha sido muy irreverente con las normas y se burla de la sociedad, de la política y de la religión.

Al oírlo pensé ¿En qué mundo ha vivido este tipo en los últimos 15 años? ¡Piensa que ser irreverente y hablar en contra de lo establecido es novedoso!

Lo novedoso sería que alguien se levantara y con humor, como lo pretende hacer el Señor Héctor Suárez Gomís, hablara y defendiéra el respeto, no la irreverencia. Que hablara el amor a la Patria que tanta falta hace y no burlarse de la política. Que con humor hable del amor a lo sagrado y no que exalte lo sacrílego que se lleva de camino a la moralidad.

Hace falta humor, pero también amor.

No cabe duda de que faltan buenos cómicos y críticos. No cabe duda de que falta gente propositiva en los medios por que ser “rebelde” se ha vuelto lo más común y sencillo, tanto que se está volviendo tremendamente aburrido.

Hoy por mañana como raras veces leí el periódico. Me topé entonces con la opinión de Juan Villoro que si les soy sincero jamás lo había leído.

El tema del artículo era referente a las declaraciones, dimes y diretes, demandas y contrademandas entre Marcelo Ebrard y el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez a causa de la polémica desatada en relación de las adopciones por parte de las personas que sufren de homosexualidad.

Después de leerla no pude evitar las ganas de escribir al señor Villoro un correo electrónico con mi opinión al respecto. Antes de compartirles lo que escribí al señor Villoro voy a reproducir su columna que hoy lleva el título de “Maíz y exorcismo”:

“De Moisés a Harry Potter, pasando por Superman, la cultura registra hijos adoptivos de éxito.

El tema ha vuelto a las revueltas aguas mexicanas, enfrentando a la Iglesia y al gobierno del Distrito Federal. No se debate la posibilidad de adoptar, sino que lo hagan personas del mismo sexo.

En todo asunto novedoso las discusiones deben ser bienvenidas. Muchas veces, los mejores argumentos contra una norma surgen de quienes parecían predispuestos a aceptarla.

El filósofo Fernando Savater, a quien nadie puede regatearle méritos de posturas liberales ante el aborto, la libertad sexual o las drogas, considera que la adopción por personas del mismo sexo cancela la doble filiación en que se basa el acervo simbólico de los individuos. Al suprimir a la madre o al padre se violenta ese derecho. Según Savater, la civilización que preconiza la reproducción responsable no puede planear huérfanos.

Personas muy cercanas a Savater en materia política, como Álvaro Pombo y Mario Vargas Llosa, discrepan de él en este punto. ¿Qué sucede cuando se pasa de la discusión a la formulación de leyes? Cuestionado al respecto por la revista Zero, Savater respondió: “¿Qué luego las leyes lo van a asumir?, pues yo me plegaré, pero si me preguntas si me parece una inmoralidad, te diré que sí”.

El filósofo razona sus posturas y estimula la reflexión; al mismo tiempo, acata una ley general que repudia como individuo. La convivencia civilizada depende de este gesto.

Tal vez el asunto no debería preocuparnos tanto. Como ha señalado Germán Dehesa, en México los trámites de adopción tardan tanto, que cuando el niño llega a su nueva casa ya es mayor de edad.

Por desgracia, el Cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, y el vocero de la arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, cedieron a las descalificaciones que desde hace tiempo dominan la política nacional.

En su más reciente incursión en el género de la invectiva agrícola, Sandoval Íñiguez dijo que los ministros de la Suprema Corte fueron “maiceados” por el Jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, para aceptar la nueva ley de adopción.

El prelado no se refirió a las 30 monedas de Judas o al plato de lentejas con que Jacob compró la primogenitura de su hermano Esaú. Usó un ultraje de corral. Esto lesiona más a su investidura que a su adversario.

“La verdad es un criado torpe que rompe platos mientras limpia”, escribió Karl Kraus. A veces las revelaciones incomodan. ¿Dónde están las del Cardenal? Los ministros le parecen gallinas ávidas de ilícito maíz. ¿De qué pruebas dispone?

Sería interesante hacer una antología de las comparaciones demenciales que nuestra vida pública ha presenciado en los últimos años. Varias de ellas fueron recogidas por Carlos Monsiváis en “El Estado laico y sus malquerientes”.

El 20 de abril de 2007, Carlos Abascal, ex Secretario de Gobernación, opinó que “un pobre es un aborto de la vida”. El desprecio que emana de esta frase fue complementado por una paranoica visión de la despenalización del aborto: “El País se encuentra frente al germen de una dictadura. Hitler no le dio el derecho de vivir a los judíos, llegó al poder por la vía de la democracia y sus propuestas se aprobaron en el parlamento alemán por la mayoría de votos”.

En su arbitraria aplicación de la regla de tres, Abascal juzgó que una asamblea capaz de aprobar una ley que ofendía su concepción personal (y por lo tanto absoluta) de la vida era una asamblea nazi. ¿Es lo mismo el Holocausto que la interrupción del embarazo?

El fanatismo se opone al matiz y descalifica al que piensa diferente. De ahí que los promotores de la ley de adopción hayan sido equiparados con narcotraficantes.

Sandoval Íñiguez no fue tan flamígero ante los crímenes del padre Marcial Maciel, a contrapelo de las enseñanzas de Jesús, ignora el arrepentimiento. Su calumnia aguarda sentencia en tribunales.

En este México de oscurantismos se celebra el primer Congreso de Exorcistas y Auxiliares. El Polifórum Siqueiros es visitado por expertos en combatir al diablo y feligreses que a cambio de mil 600 pesos obtienen tips antidemonio. El acto fue inaugurado por Armando Colín Cruz, obispo de la arquidiócesis de México, y está bajo la dirección del sacerdote Pedro Pantoja, quien declaró: “Esto del new age, todo lo que es adivinación, astrología, espiritismo y todas las prácticas que se derivan de ahí, es una manera de abrir las puertas al diablo”. Entre esas derivaciones se encuentra “la homosexualidad”.

Urge que el Cardenal de Guadalajara sea exorcizado en el Congreso. El demonio suele apoderarse de la lengua. Si el prelado aprende a hablar mejor, se habrá obrado un milagro.”

Pues bien, con suma humildad y respeto escribí al señor Villoro de la siguiente manera:

Sr. Juan Villoro:

Paz y bien

Primero que nada déjeme decirle que es la primera vez que he leído su columna en el periódico El Norte y de antemano le pido una disculpa si el comentario que voy a hacer no corresponde a la realidad pues sé que sería muy injusto de mi parte juzgar su opinión o su trabajo si no le he seguido de cerca.

Leí su columna “Maíz y exorcismo” y me dejó un mal sabor de boca, de ninguna manera en contra su persona mas sí por el contenido de su artículo.

De entrada le comento (como de seguro ya lo dedujo) soy católico y respetuosamente a su persona le comparto que me sentí profundamente incómodo por la manera en como se expresó del asunto en cuestión, sobre todo por las referencias que tienen que ver con la Iglesia Católica.

Espero que para este momento siga leyendo esta carta, pues de la manera en como cita las opiniones de Carlos Abascal pareciera que por el hecho de ser católico la opinión de uno es automáticamente fanática, retrógrada y medieval.

Dicho esto sepa que el asunto del Cardenal Sandoval Íñiguez y de Marcelo Ebrard no me preocupó mucho cuando leí su artículo sino la manera en que aborda los asuntos.

Primero, se nota claro en su columna la postura anticatólica al mencionar la validez de la opinión de Fernando Savater casi solamente por el hecho de no ser católico.

Después pude ver claramente su disgusto (como el de mucha gente) por que la Iglesia se “mete” en asuntos que nada tienen que ver con su función.

Lo que hizo en su artículo fue solamente repetir lo que uno escucha infinidad de veces en las calles de personas con poco conocimiento de la historia y menos conocimiento del cristianismo.

Muchos, como Usted comprenderá, quieren que la Iglesia viva alienada de todo, y que solamente sea como un grupo social en donde se junte la gente que quiera a rezar y ya… Una pobre, muy pobre concepción del cristianismo y un desconocimiento total de la historia.

¿No será que a nadie le gusta que le digan qué es lo correcto hacer aunque sea para nuestro bien?

Siempre las críticas a la Iglesia son por cuestiones morales y no propiamente doctrinales. Y la típica cantaleta de los “doctos estadistas” es la de “¿La Iglesia que va a saber de esto? Que se dediquen a rezar” pues resulta que la Iglesia ha enfrentado, cuestionado, debatido todos los temas imaginables en lo moral, lo político y hasta lo económico. Me da risa con qué facilidad muchos critican las opiniones y consejos de la Iglesia… Es como si un niño de primaria criticara categóricamente las opiniones de un catedrático universitario de renombre.

Y como siempre, para darle fuerza a su opinión sacan al padre Maciel como si representara a la Iglesia y todo para mostrar en un tinte de derrota a la opinión de un Cardenal que antes que nada es persona y tiene tanto derecho a emitir su opinión como usted y yo, que es mexicano como usted y yo y que ni siquiera ha tenido oportunidad de defender su punto de vista cuando de manera burlona ya se ha visto juzgado por opiniones como la suya dejando solamente de manifiesto que ser católico es lo único que necesito para ser discriminado.

Me indignó mucho como se expresó de la opinión de Carlos Abascal respecto al aborto, por lo cual sin miramientos lo llamó fanático. ¿No tenemos los católicos el derecho de opinar sin recibir por ello burlas y desprecio? ¿Necesito ser ateo, filósofo o filántropo para opinar con validez?

Menciona que la Iglesia considera a la homosexualidad como del demonio… ¿Ha leído usted alguna vez los documentos de la Iglesia que hablan sobre la homosexualidad? Por lo visto no.

A mis alumnos siempre les digo que la diferencia entre un debate y una discusión de cantina es que en el debate los participantes son personas estudiadas, en la cantina opinan lo que ellos creen… muy popular el asunto.

Lo invito a que lea y estudie la postura de la Iglesia respecto a la homosexualidad antes de emitir una opinión.

Usted cita a Carlos Monsiváis y a Karl Krauss para burlarse de la Iglesia como si se tratara de un partido político, yo solamente pensé en Chesterton: Use el sentido común, recuerde que la Iglesia no busca votos… Si no sabe que busca puede darle una hojeada a la historia.

Gracias por su atención y le agradezco fraternalmente si leyó todo lo que escribí.

El pasado domingo 1 de agosto de 2010 la celebración eucarística me dió material para tres reflexiones. Una de ellas fue respecto a las palabras del Evangelio de Lucas 12, 13 – 21. Dice la Palabra que a Jesús estando entre la multitud se le acercó un hombre que le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿Quén me ha puesto como juez en la distribución de herencias?” Esta última frase me hizo pensar inevitablemente en la tan criticada “Teología de la liberación” y en las voces que constantemente buscan ponerle religión a los sitemas económicos dominantes al terminar la Segunda Guerra Mundial.

Muchos ven en el Nuevo testamento y en los Hechos de los apóstoles reflejo de los ideales que persigue el comunismo. Ya el Papa Juan Pablo II en su momento había criticado esta postura de algunos sacderdotes, en especial de centro y Sur América. Y no es el punto discutir cuál sistema económico es el mejor sino que, estas posturas obedecen a una completa distorción de Cristo y su verdadero mensaje.

Al decir Jesús: “Amigo, ¿Quén me ha puesto como juez en la distribución de herencias?” me sonó como si dijera: ¿Por qué me quieren poner la camiseta de comunista o de capitalista? O tal vez ¿No ven que mi misión y mi mensaje tiene más trascendencia que la distribución de bienes? ¿No pueden resolver este punto ustedes solos? ¿Por que pedimos a Dios que distribuya mejor los bienes? ¿No hay acaso cosas más trascendentes de las cuales hablar con Dios?

Sobre el dinero y los bienes materiales Jesús es muy claro: “No andeis preocupados diciendo ¿Qué vamos a comer? ¿Qué vamos a beber? ¿Con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los que no conocen a Dios; Pues ya sabe vuestro Padre celestial que teneis necesidad de todo eso. Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y toda esas cosas se os darán por añadidura.” (Mt 5, 31- 33)

Respecto a la distribución de los bienes en los Hechos de los apóstoles se ve cómo la única regla para esto era el amor (He 2, 44-46). No se habla de cantidades, solamente se dice que si alguien padece necesidad no hay que abandonarlo, hay que poner nuestros bienes a disposición de la comunidad, sin atesorar, sin acumular en vano. (Lc 12, 21-31)

No me afane Señor demasiado por los bienes y comodidades terrenos. No me estorbe lo que has tenido bien a darme en mi camino hacia tí. No me des mas que aquello que me ayude en mi camino a la santidad.

Eleanor Rigby

Author: Azael Cruz

Recuerdo que en otro tiempo cuando escuchaba a los Beatles, había una canción que se cuestionaba ¿De dónde viene toda la gente solitaria? y tal vez sea una pregunta que en alguna ocasión nos hemos hecho todos cuando vemos a esos ancianitos que van solos al parque o a las tiendas de autoservicio, que vagan por las calles de la ciudad en ocasiones pidiendo alguna ayuda, a veces solo un poco de atención o solamente vagando…

Cuando llego a ver una escena como estas que describo siempre me pregunto ¿Cómo llegaron estar solos? ¿En qué momento de su vida sucedió?

Luego siguen preguntas más tenebrosas como ¿estaré yo así algún día?

Luego pensé que realmente nadie está excento de terminar así. ¿Cómo podemos hacer frente a la soledad? ¿Cuál deberá ser nuestra actitud si llegamos a quedarnos sin familiares ni amigos?

Entonces recordé el ejemplo de Juan Pablo II.

Juan Pablo II se quedó desde muy joven sin familia. Ha de ser terrible. ¿Cómo lo afrontó? Hizo del mundo su familia. Se convirtió en hermano de todos y padre de muchos. Se volvió entonces universal.

Tal vez cuando contemplo a alguna persona solitaria lo que realmente estoy contemplando es a un ser espiritual que ha aceptado a los hombres y criaturas como sus hermanos y a aceptado como hogar al mundo en que vivimos.

¿Podría ser universal sin necesidad de quedarme solo?

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“La moral de una iglesia no puede ser el fundamento de una ley” Estas son palabras del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard para responder a las demandas de quienes se oponen a las modificaciones que los legisladores acaban de hacer al código de Derecho Civil en donde se permiten las uniones homosexuales y se deja la puerta abierta a la adopción de infantes. Junto con estas acciones se ha anunciado la creación de un hotel gay que generaría muchos empleos y traería mucho turismo el cual eventualmente crearía un jugoso flujo de capital al Distrito Federal. Bueno, hay mucho por comentar en esto… tiene mucho que ver con las funciones de un gobierno y hasta donde son justificables sus acciones con tal de obtener un beneficio económico. Bajo la eterna cantaleta de la no discriminación y la libertad que todos tienen de pensar diferentes se permiten y no solo eso, se promueven acciones que desvirtúan y atentan directamente el fundamento de la sociedad, esa sociedad que se supone deberían estar cuidando. Es algo así como si yo como padre de familia dejara que mis hijos jugaran a la ruleta rusa por no atentar a su libertad que tienen de divertirse como mejor les parezca.

Por otro lado está el trasfondo económico. Tal parece que los legisladores del DF prefieren obtener beneficios económicos con el turismo gay a costa de las familias mexicanas que no quieren que sus hijos sean testigos de escenas “gay” que seguramente se practicaran abiertamente por las calles. ¿No se está violando el derecho de estas familias? ¿No se les está dañando su libertad? A propósito de esto, en la escuela de Derecho a mí me enseñaron que las fuentes del Derecho son tres: La ley, la costumbre y la jursiprudencia. En todas ellas (le guste o no al señor Ebrard) se refleja (o se debe reflejar) la moral del pueblo que se está regulando. ¿No es importante antes de siquiera proponer estos cambios pensar cuál es la moral del pueblo? Aunque no les parezca, la moral del pueblo de México está profundamente fundamentada en el cristianismo, moral que le ha dado al país mucha de su identidad en especial en lo que se refiere a la unidad que caracteriza a la familia mexicana. Pero con tal de obtener beneficios económicos se pasa por alto ala moral del pueblo, no de una iglesia. Es triste que esté sucediendo a nivel jurídico lo que anteriormente comentaba en este blog sobre lo rentable que podía resultar la homosexualidad. Al parecer, el capitalismo se impone y la única ley que siguen los legisladores es la Ley de la oferta y la demanda. El Sr. Ebrard dice: “La moral de una Iglesia no puede ser ley para el mundo” yo le respondo, “La ley de la oferta y la demanda de ningún modo puede ser moral para el mundo”


death note

Debo admitir que aunque mi esposa gusta de algunas series de animación japonesa yo soy un poco más reservado al respecto. Sin embargo hace un par de meses llegó hasta mí una serie que disfruté muchísimo y que me pareció bastante interesante en muchos aspectos.

Es de las pocas historias del anime que he visto (recalco que no he visto muchas) que tiene un argumento sólido, interesante y que aunque es fantasiosa no exagera con los mundos fantásticos, seres mágicos, personajes que se transforman o en peleas interminables.

La historia se centra en lo que sería una especie de anti-héroe llamado Light Yagami.

Light es un estudiante sobresaliente del último año de bachillerato, dotado de una inteligencia privilegiada y de una agudeza de pensamiento poco común. A pesar de ser un estudiante modelo y de encarnar todo lo que es “correcto” y socialmente aceptable, Light está profundamente inconforme con el mundo que lo rodea y disgustado por la corrupción y violencia que inundan las calles.

A pesar de verse bien y aparentar serenidad con los demás, su actitud de descontento con la sociedad es en ciertos puntos depresiva y oscura.

Antes de comenzar con algún pensamiento suicida provocado por el asco que le produce el mundo en que vive, Light recibe la oportunidad de cambiar las cosas… ¡Encuentra la Death Note!

¿Qué es una Death Note? Pues Read the rest of this entry »

Grun

Hace unos cuantos días recibí como obsequio el libro “La fe de los cristianos” escrito por el monje benedictino Anselm Grün. Aunque llevo muy poco del libro puedo decirles que se trata de una verdadera joya. Nunca había tenido la oportunidad de leer al padre Grün aunque ya me lo habían recomendado y para mi sorpresa me encontré con un estilo de redacción sencillo y claro, sin pretensiones de ningún tipo y me encantó que va directo al grano, cosa que facilita y motiva su lectura.

El libro se centra como lo dice su título, en lo que es esencial para los cristianos sin importar si hablamos de católicos, ortodoxos o evangélicos. Además de su estilo sencillo y directo una de las cosas que estoy apreciando de este libro es su enfoque ecuménico y su actualidad.

No hay nada más reconfortante para un cristiano que disfrutar de una lectura realmente ecuménica cimentada en el respeto mutuo y admiración sincera por toda expresión religiosa.

Altamente recomendable


El Jardín interior recargado

Author: Azael Cruz

campo

¡Hola a todos! Antes que nada quiero ofrecer una disculpa a todos los que seguían este blog. La verdad es que me devoró el mundo durante los pasados tres meses hasta el punto en que ya no pude seguir escribiendo. Aquí estoy de nuevo tratando de que no suceda esto otra vez. Lo más probable es que no escriba con la periodicidad con que antes lo hacía pero al menos cada semana me comprometo mínimo a incluir dos entradas nuevas.

¿Novedades? ¡Muchas! durante estos meses me he quedado con ganas de hablar de muchas cosas. De algunas de esas cosas ya no hablaré por ya no ser vigentes pero de otras cosas sí puedo hablar. Por ejemplo, justo antes de que dejara de escribir, alguien que leyó este blog me cuestionó sobre algunas cosas que vio en un video de Youtube. Ya no le contesté (tal vez pensó que no sabía como responder) la verdad es que se me cargó mucho el trabajo por esas fechas, pero ahora sí lo haré. También me invitaron a dar una plática sobre apologética a los miembros del movimiento “El Vive” hace como mes y medio. Agradezco mucho la invitación que me hicieron. También les contaré a detalle como me fue en esa plática. En cosas un poco más mundanas tuve la oportunidad de ver una serie de animación japonesa llamada “Death Note” la cual me gustó mucho además de dejarme muchos puntos de reflexión. Por otro lado he estado algo desconectado de la misión de Jesús y Myriam, asunto en el que también me pondré al día. Como ven, hay mucho que compartir, por lo que espero seguir contando con su compañía. ¡Feliz fiesta de nuestra Señora de Guadalupe y bendiciones a todos!